Mudarse para vivir: El éxodo incesante hacia ciudades más baratas
En Argentina, mudarse dejó de ser un plan aspiracional para volverse, cada vez más, una estrategia de supervivencia.
En Argentina, mudarse dejó de ser un plan aspiracional para volverse, cada vez más, una estrategia de supervivencia.
La situación de Agostina Páez, una abogada santiagueña de 29 años imputada por presuntos actos racistas en Río de Janeiro, volvió a poner en discusión los límites, las responsabilidades y el trasfondo emocional y social de estos episodios.
La marca está registrada y hoy tiene titularidad privada.
Durante décadas, el país miró al Norte con un lente porteño. Pero la Constitución dice otra cosa: federalismo es igualdad de oportunidades en todo el territorio, no tutela simbólica.
Del “boleto estudiantil” que pasó de millones a cero sin explicación, al rubro “agua” por $1.200 millones sin especificación, y festivales “presupuestados” que —dicen— no se harán.
Más horas, más empleos, más “rebusque”. El trabajo ya no garantiza salir de la pobreza: se combinan salarios que no cubren lo básico, informalidad y multiempleo.
En 2024, la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (MPF) sistematizó 34.468 reportes por delitos informáticos, el número anual más alto de su serie reciente.
En tres días, sin el secretario de Economía y con cuatro firmas, el control democrático quedó en duda.
La velocidad del trámite, la ausencia del secretario de Economía y el uso del Artículo 152 (urgencia y “cláusula del silencio”) exponen un dilema institucional: ¿los concejales representan al pueblo o administran la agenda del Ejecutivo?
La vulnerabilidad no está tan solo en la geografía. Es dónde vive la gente, cómo se construyó, qué infraestructura hay y cuánta capacidad de respuesta existe.
En democracias frágiles, la economía, inteligencia y justicia pueden funcionar como arma de presión tan eficaz como una rebelión armada.
Por WEC (Ilustrador digital y periodista) - Aronofsky nos plantea una pregunta incómoda en este 2026: ¿podemos ver la belleza en lo que nos genera rechazo?
La discusión política admite modelos opuestos y lecturas ideológicas diferentes. Lo que una democracia no resiste indefinidamente es otra cosa: que se rompa el acuerdo mínimo sobre qué es un hecho.
La pregunta parece liviana, pero es de las más reveladoras para entender cómo vivimos, cómo descansamos y qué nos entretiene. Y por suerte no es puro olfato: hay datos.
Por redacción del Nuevo Diario.