El estreno del documental 50 segundos en Netflix volvió a poner en primer plano la historia de Fernando Báez Sosa y el impacto que su trágica muerte dejó en su entorno. Entre los testimonios incluidos, uno de los que más conmovió fue el de Juan Manuel Pereyra Rozas, amigo de Fernando, quien decidió revelar un episodio que —según admite— nunca había contado públicamente por considerarlo “raro”, pero que sintió necesario compartir.
Pereyra Rozas relató que, después del crimen, viajó con su familia a la ciudad de Miramar para intentar recomponer su ánimo. Allí, un perro callejero comenzó a seguirlo en todo momento y no se despegó de él durante la estadía. Al ver que no tenía dueño, decidieron adoptarlo y lo llamaron “Rex”.
Tiempo después, cuando Juan Manuel se tatuó el nombre del animal, tuvo una revelación inesperada: al leer “Rex” al revés, se forma la palabra “Fer”, el apodo de Fernando. Para él, esa coincidencia se volvió una señal emocionalmente profunda, que decidió compartir en el documental como un gesto simbólico de la presencia que siente de su amigo.
El relato se convirtió en uno de los momentos más comentados del estreno, sumándose a los numerosos testimonios que recorren el vínculo, el dolor y las huellas que Fernando dejó en quienes lo conocieron.
❤️🩹🙌🏻 "ESTO NO LO CONTÉ NUNCA PORQUE ES RARO, PERO LO QUERÍA CONTAR” El pasado 13 de noviembre Netflix estrenó "50 segundos", el documental que relata la trágica muerte de Fernando Báez Sosa. Allí, no solo se revive cómo fue el asesinato del joven, sino que también hablan los… pic.twitter.com/c8CItxIldZ
— Diario La Capital (@lacapital) November 19, 2025