Los mercados financieros retomaron la actividad este martes, luego de los feriados en la Argentina y Estados Unidos, con una jornada positiva para los activos argentinos tanto en Wall Street como en la plaza local.
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York mostraron importantes avances, encabezadas por Banco Francés, que subió un 8,8%, y Telecom, con una mejora del 7,1%.
El buen desempeño estuvo acompañado por una recuperación general de los mercados internacionales, favorecida por señales de distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán y por la caída de los precios del petróleo.
El optimismo de los inversores creció luego de declaraciones del presidente norteamericano Donald Trump, quien aseguró que las negociaciones con Irán avanzan favorablemente, aunque advirtió que su país mantiene la posibilidad de actuar militarmente si fracasan las conversaciones diplomáticas.
En el plano local, el índice S&P Merval de la Bolsa porteña avanzó un 2,8% y alcanzó los 2.924.355 puntos, su nivel más alto desde el pasado 21 de abril.
Por su parte, los bonos soberanos en dólares registraron mejoras promedio del 0,6%, mientras que el riesgo país elaborado por JP Morgan retrocedió hasta los 508 puntos básicos.
Analistas del mercado señalaron que la baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense favoreció el ingreso de capitales hacia mercados emergentes como la Argentina.
Mientras tanto, el mercado también sigue de cerca la última licitación de deuda en pesos del mes que llevará adelante el Ministerio de Economía, con vencimientos estimados en 11 billones de pesos.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista subió ocho pesos y cerró en $1.411, alcanzando su valor más alto desde fines de abril.
Según operadores financieros, la mayor demanda registrada sobre el cierre de la jornada impulsó la cotización de la divisa estadounidense, que acumuló en mayo una suba del 1,4%.
Especialistas consideran que el escenario financiero internacional más favorable, sumado al ingreso de divisas y a la estabilidad monetaria local, podría seguir sosteniendo el interés de los inversores por los activos argentinos en el corto plazo.