Días atrás, la Policía de la Provincia de Santiago del Estero activó el protocolo de búsqueda y paradero de una joven madre de 30 años y su hijita de 5, ambas domiciliadas en la calle Gancedo del Bº Autonomía.
La directiva era clara: que cada dependencia policial de la provincia tome conocimiento de la desaparición de ambas y que informen cualquier novedad al respecto.
Se desconoce de momento quién denunció la desaparición de madre e hija, pero habría sido el marido de ella (padre de la nena).
Grande fue la sorpresa cuando, horas más tarde, la joven y su hija se presentaron en una comisaría del menor y la mujer en zona de Quilmes, provincia de Buenos Aires, para dar aviso a las autoridades de dónde se encontraban y por qué.
Según explicó la mujer de 30 años, viajó para instalarse en casa de una tía a modo de resguardarse de su pareja, ya que temía que ella o la menor pudieran ser víctimas de hechos de violencia en manos de él.
Se constató que ninguna de las dos presentaba lesiones, pero se investiga por qué tuvo tanto miedo como para irse a otra provincia sin que nadie lo supiera.
Finalmente, habría denunciado de manera formal al sujeto y se aguardaban directivas sobre los pasos a seguir.