#Opinión

| 13/08/2021

El baile de “Pampita”

El posparto de “Pampita” no es el posparto de la mayoría.

El baile de “Pampita”

Por Débora Blanca, psicóloga especialista en maternidades y paternidades.-

Apenas vi el primer titular hablando del baile del caño de “Pampita” supe que hablaba de esas escenas de las que hay tanto para pensar que terminan dejando casi sin palabras.
Si está bien o mal que lo haga, no es un tema que deba importar a nadie más que a ella misma y al registro que le dé su cuerpo y su alma sobre lo que tenga ganas de hacer, pero lo que genera eso en quienes lo consumen, sí es responsabilidad de quienes acompañamos los pospartos.
Si me preguntan qué esperar en el puerperio, claramente no diría “volverás a bailar el caño a las 2 semanas de parir”.
(De más está decir que en mi caso no sería volverás, porque no lograba hacerlo siquiera antes de embarazarme).
En relación a los embarazos, partos y puerperio (y lo extendería a la vida en general) los principales problemas tienen que ver con la desinformación, las comparaciones y los tabúes que los rodean. Y este tema puso a las 3 cuestiones en escena, y nos puso (afortunadamente) a pensar.
El posparto de “Pampita” no es el posparto de la mayoría. Ni el de Daniela, ni el de María, ni el de nadie.
Cada quien atraviesa la vida y las crisis a su manera particular, en base a los recursos con los que cuenta y a sus experiencias pasadas.
Nadie puede decirte cómo vas a vivir tu puerperio, ni juzgarte por lo que hiciste.
El lugar de quien acompaña a una puérpera debe ser un lugar de oferta; de ponerse a su servicio, acompañar, sostener y nutrir, para que la puérpera pueda hacer lo mismo con su hijo.
Si después de parir necesitás subirte a un caño y podés hacerlo y disfrutarlo, yo me alegro por vos y celebro con vos, porque seguro hubo ahí para vos una conquista.
Y si después de parir te encontrás hecha un mar de lágrimas porque no encontrás el faro, porque el bebé llora y no lo entendés, porque tu cuerpo es tan desconocido como el bebé que cargas, porque las tetas te estallan y no sabés hasta cuándo, y ahí te animás a decir que necesitás que alguien te acerque unos fideos para la cena, yo celebro con vos, porque en ese poder pedir, y haber resuelto esa cena, seguro hubo para vos una conquista.
En relación a la manera de vivir los embarazos, partos y puerperio me animo a decir que hay algunos grandes NO
NO a vivirlos con miedo por desinformación.
NO a sentir que otro decide por nosotras.
NO a ceder espacios que queremos que sean nuestros.
NO a las comparaciones.
¿Y el baile del caño? Si te da el cuerpo, el tiempo y las ganas... ¿Por qué no?

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