Un joven de 17 años identificado como LeeRay King sufrió graves complicaciones de salud luego de varios años de consumo intensivo de vapeadores. El adolescente había comenzado a utilizar estos dispositivos a los 14 años, inicialmente a escondidas de sus padres, y con el tiempo desarrolló una fuerte dependencia.
Según relató, en el momento de mayor adicción llegó a consumir hasta cuatro vapeadores desechables por semana, fumando “todo el día, todos los días”. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando una noche despertó con un fuerte dolor en el lado izquierdo del pecho y una gran dificultad para respirar.
Ante la gravedad del cuadro, su madre lo trasladó de inmediato a un hospital, donde los estudios revelaron que su pulmón izquierdo había colapsado. Con el paso de los días, el joven sufrió otros cuatro colapsos pulmonares, lo que obligó a los médicos a realizar una intervención de urgencia para evitar que el problema continuara repitiéndose.
Durante la cirugía, los especialistas debieron retirar tejido pulmonar severamente dañado. Como evidencia del deterioro provocado, al adolescente le entregaron una bolsa con los fragmentos extraídos de sus pulmones, los cuales presentaban un color completamente negro, una condición que el propio joven atribuyó a los años de consumo de vapeadores.
El caso generó preocupación y volvió a encender el debate sobre los riesgos que puede tener el uso prolongado de cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes y jóvenes.