Una brutal negligencia médica en un centro de fertilidad de la ciudad de Orlando, Estados Unidos, sumó un nuevo y dramático capítulo al confirmarse la identidad de los verdaderos padres biológicos de una bebé nacida a partir de una insólita confusión de embriones.
La pareja conformada por Tiffany Score y Steven Mills inició acciones legales tras comprobar mediante exhaustivos estudios genéticos que Shea, la niña que nació el 11 de diciembre de 2025 tras un tratamiento de fecundación in vitro, no tiene ningún vínculo biológico con ellos. El drama comenzó a los pocos días del parto, cuando las marcadas diferencias físicas encendieron la primera señal de alarma.
El hallazgo genético y la identidad
Tras meses de intensa investigación, la abogada de la pareja, Mara Hatfield, confirmó que lograron identificar a los padres biológicos. Se trata de una familia de ascendencia surasiática que se sometió a procedimientos de fertilidad en fechas exactas y dentro del mismo establecimiento médico.
La decisión de no entregar a la bebaA pesar de este impactante descubrimiento, la representación legal dejó en claro una postura tajante frente al dilema ético. Score y Mills no entregarán a la niña a su familia genética. "Siempre amaremos a la hija que tuvimos y siempre seremos sus padres", expresaron en un contundente comunicado, asumiendo la crianza definitiva de Shea.
El misterio de sus propios embriones
En paralelo a este drama, la defensa continúa rastreando desesperadamente el destino de los embriones originales de Tiffany y Steven, ya que hasta el momento no hay ningún indicio ni registro de que otra familia haya gestado y dado a luz a su verdadero hijo biológico.
Ante la magnitud del escándalo y el inminente avance judicial por mala praxis, el centro de fertilidad involucrado anunció su cierre definitivo, mientras las autoridades investigan la cadena de errores que arruinó la planificación de múltiples familias.