Los títulos argentinos que cotizan en la bolsa de Wall Street retroceden por segundo día consecutivo, en un entorno internacional marcado por la cautela. Al mismo tiempo, el indicador que mide el riesgo país para Argentina se sitúa por encima de los 650 puntos básicos.
El mal ánimo en los mercados se vincula tanto a la incertidumbre sobre una posible baja de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos como a dudas acerca del plan de financiamiento externo del país. Estas condiciones golpean tanto a las acciones como a los bonos locales.
Las caídas más pronunciadas en los ADR argentinos incluyen a compañías de servicios, energía y banca, que registran pérdidas cercanas al 4 %. Asimismo, los bonos en dólares bajan hasta un 1,6 %, mientras la prima de riesgo avanza más de 40 unidades y alcanza niveles máximos recientes.
En este contexto, los inversores permanecen expectantes ante próximos vencimientos de deuda para principios de 2026, que requieren refinanciamiento por miles de millones de dólares. La falta de definiciones claras sobre esos pagos agrava la tensión financiera.
Las autoridades del mercado subrayan que el clima adverso puede persistir hasta que haya mayor certidumbre sobre el flujo de fondos externos y la política monetaria internacional. Mientras tanto, los títulos argentinos se encuentran nuevamente en zona de vulnerabilidad frente a la volatilidad global.