La vicepresidenta Victoria Villarruel no participará del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo que se celebrará en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, luego de no haber sido incluida en la lista oficial de invitados enviada por la Secretaría General de la Presidencia.
Según trascendió desde el entorno de la titular del Senado, el área de ceremonial, dependiente de la oficina que conduce Karina Milei, no cursó invitación alguna para que Villarruel integre la delegación oficial que acompañará al presidente Javier Milei durante la ceremonia patria.
Desde el Senado confirmaron la situación y señalaron que “la vicepresidenta de la Nación no ha sido invitada”, dejando en evidencia un nuevo episodio de la interna que atraviesa al oficialismo.
Las diferencias entre Villarruel y el círculo más cercano al presidente vienen desde antes de la asunción de la fórmula de La Libertad Avanza, aunque durante 2024 las tensiones se hicieron cada vez más visibles. Actualmente, no existiría diálogo entre la vicepresidenta y el mandatario nacional.
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Uno de los antecedentes más recordados ocurrió precisamente durante el Tedeum del año pasado, cuando Milei evitó saludar tanto a Villarruel como al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al ingresar a la Catedral.
En aquella ocasión, la vicepresidenta compartió imágenes en sus redes sociales donde se la veía distante del presidente, aunque cercana a efectivos de las fuerzas de seguridad y vecinos presentes en el lugar.
Las publicaciones generaron comentarios de seguidores libertarios que le reclamaban alinearse políticamente con Milei. Ante ello, Villarruel respondió públicamente: “Yo no juego sucio ni por la espalda. Las cosas las digo siempre en la cara, incluidas las críticas”.
Con el paso de los meses, la vicepresidenta fue quedando relegada de las principales decisiones del Gobierno y comenzó a mostrar una construcción política propia con vistas al escenario electoral de 2027.
En uno de los últimos gestos que marcaron su distancia con la Casa Rosada, Villarruel decidió no asistir a un homenaje al papa Francisco realizado en la Basílica de Luján, evitando coincidir con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.