La Cámara de Diputados quedó sacudida este miércoles luego de que el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, decidiera retirar a tres de los cuatro legisladores que respondían a su espacio de Unión por la Patria (UP), decisión que provocó un empate técnico entre el oficialismo y la primera minoría opositora.
El movimiento, ejecutado a horas de la sesión preparatoria en la que se definirán autoridades internas y la distribución de comisiones, dejó tanto a UP como a La Libertad Avanza (LLA) con 94 diputados cada uno, alterando el equilibrio político del recinto.
Los legisladores Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y el diputado electo Fernando Monguillot abandonaron la bancada peronista para conformar un nuevo bloque denominado “Elijo Catamarca”, que se encolumnará detrás de los gobernadores del Norte Grande, quienes vienen tomando distancia de la conducción kirchnerista y de la centralidad que, aseguran, el AMBA mantiene en las decisiones políticas nacionales.
La ruptura se produjo en medio de una reunión del PJ previa a la jura de autoridades, instancia en la que se esperaba consolidar posiciones internas. Sin embargo, el portazo catamarqueño descolocó a la conducción del espacio y forzó una nueva correlación de fuerzas que podría modificar los acuerdos previstos para la distribución de cargos clave.
Con este movimiento, Jalil se suma al conjunto de mandatarios provinciales que buscan mayor autonomía dentro del peronismo y reclaman una agenda federal que atienda las demandas del interior profundo. El impacto en la Cámara Baja abre un nuevo escenario de negociaciones y deja a UP ante el desafío de sostener su rol como primera minoría en un Congreso que se reconfigura aceleradamente.