La ciudad de Puerto Madryn amaneció con una noticia devastadora: este miércoles fue hallado el cuerpo de Sofía Devries, la turista de 23 años que era intensamente buscada tras desaparecer mientras realizaba una inmersión en el Golfo Nuevo.
La joven participaba de una práctica de buceo en el marco de una certificación internacional, a una profundidad aproximada de 20 metros, cuando por motivos que aún son materia de investigación no logró emerger. El hecho ocurrió en la zona de Punta Cuevas, donde se encontraba junto a su pareja.
La confirmación del hallazgo fue realizada por fuentes oficiales cerca de las 15 horas. Desde el martes, quienes trabajaban en el operativo admitían que las posibilidades de encontrarla con vida eran prácticamente nulas.
La búsqueda estuvo a cargo de la Prefectura Naval Argentina, que desplegó buzos tácticos, equipos especializados y robots de exploración subacuática para rastrillar el área. Las tareas se coordinaron con distintos organismos y fuerzas de seguridad.
Según indicó la Fiscalía de Puerto Madryn, se investiga si la joven sufrió una descompensación que le impidió ascender por sus propios medios. En caso de comprobarse algún tipo de responsabilidad, el hecho podría encuadrarse como un delito culposo, es decir, sin intención de provocar la muerte.
“Estamos trabajando en establecer si las personas que debían cuidarla no lo hicieron”, había señalado previamente una fuente vinculada a la causa. Ahora, la investigación continuará para determinar con precisión qué ocurrió bajo el agua y si existieron fallas en el protocolo de seguridad.