El plan de ajuste del gobierno nacional golpea de lleno a la atención sanitaria de los jubilados. Los médicos de cabecera y odontólogos del PAMI, nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), inician este lunes un paro nacional de 72 horas en rechazo a una resolución que recorta sus ingresos a la mitad.
Esta medida afecta la atención primaria de miles de adultos mayores en todo el país. Durante las tres jornadas de huelga, los profesionales garantizan únicamente las guardias para urgencias, paralizando la emisión de recetas, las derivaciones y el seguimiento clínico de enfermedades crónicas.

El peso del ajuste en los consultorios
El conflicto estalla tras la implementación de la Resolución 1107/2026. La normativa oficial elimina el pago por consulta presencial e impone un monto fijo de apenas 2.100 pesos mensuales por paciente. Los delegados gremiales detallan que un profesional sufre una reducción de sus ingresos que le impide cubrir los costos operativos básicos para mantener abierto su espacio de trabajo, como el pago de alquileres, insumos y personal administrativo.
La crisis exhibe un panorama aún más grave en el sector odontológico. Los profesionales cobran 374 pesos por paciente y registran atrasos en las liquidaciones desde el mes de diciembre. Esta situación paraliza la compra de anestesia y el mantenimiento de la aparatología de alta complejidad, obligando a los especialistas a realizar retención de tareas desde hace un mes.
Frente a este escenario, desde la asociación sindical exigen la derogación inmediata de la medida y advierten que la precarización laboral provoca un inminente éxodo de médicos del sistema. "Sin retribuciones dignas, no hay salud de calidad", sentencian los profesionales, dejando expuesto el abandono que sufren los sectores más vulnerables.