La producción láctea argentina atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años. Durante el primer cuatrimestre, el sector registró los mayores niveles de producción de la última década, mientras que las exportaciones del complejo lácteo alcanzaron cifras comparables a las de 2014.
Este escenario genera expectativas en distintas regiones del país, incluida Santiago del Estero, donde la actividad láctea tiene una fuerte presencia a través de la producción caprina. La provincia cuenta con una de las cuencas lecheras de cabra más importantes de Argentina, una actividad clave para numerosos pequeños productores y cooperativas locales.
Según explicó Lucas Jovanovic, productor tambero e integrante de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural de Salta, el crecimiento de las exportaciones genera efectos positivos incluso en las cuencas no tradicionales. Cuando una mayor cantidad de productos lácteos se destina al mercado internacional, disminuye la oferta disponible en algunas regiones y se abren mejores oportunidades de comercialización para productores de otras zonas del país.
Te puede interesar: Tu canal de entretenimieno.
Costos en alza y preocupación por la rentabilidad
A pesar de los buenos indicadores productivos, los productores advierten que la rentabilidad continúa siendo una de las principales preocupaciones. El incremento de los costos en servicios, combustibles y alimentación animal impacta de lleno en la actividad.
Jovanovic señaló que el aumento del gasoil y de las pasturas representa uno de los principales desafíos para los tambos. Estos factores elevan los gastos operativos y reducen los márgenes de ganancia, incluso en un contexto de crecimiento de la producción.
La situación también genera inquietud en Santiago del Estero, donde los costos de transporte y alimentación animal son determinantes para los productores. Si bien el aumento de la demanda puede favorecer la comercialización, el encarecimiento de los insumos amenaza con limitar los beneficios económicos del sector.
Una oportunidad para la cuenca santiagueña
Especialistas coinciden en que el crecimiento de la actividad láctea nacional abre una ventana de oportunidades para las economías regionales. En el caso de Santiago del Estero, la producción caprina podría verse beneficiada por una mayor demanda de productos lácteos y derivados.
Sin embargo, el sector enfrenta desafíos similares a los del resto del país. La subida de los costos de producción y la necesidad de mejorar la infraestructura y la competitividad continúan siendo aspectos clave para consolidar el crecimiento.
Por otra parte, la actividad láctea sigue una tendencia mundial de concentración, con menos establecimientos productivos, pero de mayor escala y productividad. Frente a este escenario, las cooperativas y los pequeños productores mantienen un rol fundamental para sostener el desarrollo de las economías regionales y garantizar la permanencia de la producción local.