El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció un cambio relevante en su esquema cambiario: a partir del 1 de enero de 2026, los límites superior e inferior de la banda de flotación del dólar se actualizarán mensualmente según el último dato de inflación informado por el INDEC. La decisión forma parte de un programa más amplio orientado a fortalecer la acumulación de reservas.
Especialistas del mercado coincidieron en que la modificación era esperada y resulta favorable para la estabilidad macroeconómica. Señalaron que el mecanismo previo, con un ajuste del 1% mensual, quedaba rezagado frente a la inflación reciente y acercaba al tipo de cambio al techo de la banda.
Desde Research for Traders, su director Gustavo Neffa sostuvo que la medida responde a una demanda tanto del mercado como del Fondo Monetario Internacional. A su criterio, el nuevo esquema permite dejar en segundo plano el objetivo de un dólar rígido para priorizar la recomposición de reservas del BCRA. Además, anticipó una reacción positiva de los mercados, que ya comenzaron a reflejarse en el desempeño de los bonos.
En la misma línea, el equipo de Research de Puente destacó que el anuncio se apoya en dos pilares: la actualización de las bandas por inflación y un plan de acumulación de reservas que podría alcanzar hasta USD 10.000 millones. Para la firma, el cambio atiende problemas clave del programa económico, como el bajo nivel de reservas, la cercanía del tipo de cambio al límite superior y el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI.
No obstante, advirtieron que aún resta conocer cómo se implementará el plan, ya que la compra de divisas dependerá del volumen de operaciones en el mercado cambiario, del crecimiento de la demanda de dinero y de la evolución de las propias bandas.
Por su parte, Aldo Abram, director ejecutivo de la fundación Libertad y Progreso, consideró positivo que se explicite un mecanismo de compra de reservas y que el aumento de la demanda de pesos se cubra con emisión destinada a la adquisición de divisas. Sin embargo, señaló que debería aprovecharse el contexto actual para corregir distorsiones generadas por el aumento de encajes y otras rigideces regulatorias, que —según remarcó— solo deberían utilizarse en situaciones excepcionales.
En conjunto, el anuncio fue interpretado como un paso clave para dotar de mayor previsibilidad al esquema cambiario y fortalecer la posición del Banco Central de cara a 2026.