Un escalofriante baño de sangre, misterio y muerte conmociona profundamente a toda la región. Dos estudiantes universitarios de 22 años perdieron la vida de manera trágica en una secuencia aterradora que la Justicia investiga minuciosamente para determinar si se trató de un pacto suicida o de un brutal femicidio seguido de suicidio.
Las víctimas fueron identificadas como Sophia Civarelli y Valentín Alcida. Ambos eran estudiantes de la carrera de Psicología en la Universidad Nacional y habían iniciado una relación sentimental a fines del 2025, lo que los llevó a convivir en un departamento ubicado sobre la calle 3 de Febrero al 2400.
El horror se desató durante la madrugada del viernes. Efectivos policiales ingresaron al domicilio de la pareja y se toparon con una escena dantesca: el cuerpo de Sophia yacía recostado sobre la cama, sobre un charco de sangre, con una letal herida en el cuello y empuñando un cuchillo en su propia mano.
En el lugar, los peritos secuestraron una prueba fundamental: una carta manuscrita escrita por Valentín. En el texto, el joven expresaba su irrevocable decisión de quitarse la vida tras asegurar que "no había podido salvar" a su pareja, indicando que ella misma se había autolesionado fatalmente. Los forenses confirmaron que el cadáver de la joven no presentaba golpes ni otros signos evidentes de violencia física previa.
Llamado al 911 y salto al vacío
La secuencia mortal no terminó en ese departamento. Tras abandonar la sangrienta escena, Valentín se dirigió hacia la vivienda de una amiga, ubicada a unas diez cuadras del lugar. Completamente en estado de shock, el joven le relató a la chica lo que acababa de ocurrir, llamó él mismo al número de emergencias 911 y, en un acto de desesperación absoluta, se arrojó al vacío desde el balcón del edificio.
El estudiante fue auxiliado de urgencia y trasladado en estado crítico al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde los médicos constataron su fallecimiento pocos minutos después producto de los politraumatismos sufridos en la brutal caída.
El doble final trágico causó un inmenso dolor en los lugares de origen de las víctimas. Sophia era oriunda de la localidad de Villa Amelia. Por su parte, Valentín había llegado a la ciudad proveniente de Los Surgentes, provincia de Córdoba.
La fiscal Carla Ranciari, a cargo de la Unidad Especializada en Violencia Altamente Lesiva, catalogó el expediente bajo la carátula de "muerte dudosa". Las autoridades confirmaron que no existían denuncias previas por violencia de género en la pareja y que los vecinos jamás escucharon gritos de auxilio. Ahora, el foco de los investigadores está puesto en el análisis de los teléfonos celulares de ambos jóvenes y en el peritaje de los audios del 911 para desentrañar la verdad detrás de esta macabra historia.