El Lic. Federico Scrimini, economista de Conciencia y Acción Ciudadana (CyAC), participó esta mañana —vía telefónica— de ADN de Radio, de LV11, donde dialogó con los periodistas Raúl Díaz, Ariel Sequeira y Silvina Luna.
Scrimini se refirió a diversos temas, entre ellos, el efecto que tendrán los bonos que cobrarán los empleados de la administración pública, entre estos, el "Bono especial de inicio del ciclo lectivo 2026", que se hará efectivo este viernes 20 de febrero.
"La gente está acostumbrada ya a esta mecánica del bono que da el Gobierno de la Provincia y luego los municipios. Los trabajadores estaban esperando desde hace rato los anuncios. Se ha tornado una linda costumbre en época de crisis del gobierno y la economía nacional. Sobre estos modelos nacionales venimos conversando desde hace años, sobre todo con ustedes, en El Multimedio, acerca de cuál es la lógica y en qué termina el proceso: en el medio de la crisis se pierden 22.000 empresas y 300.000 puestos laborales. No sabemos hasta dónde nos van a llevar, y no sabremos —hasta un tiempo después de que se vayan y termine este experimento horroroso— cuánto hemos llegado a entregar en materia de soberanía económica e independencia política, porque es un negociado tras otro", dijo.
Luego, Scrimini agregó: "En medio de esa crisis, las provincias no escapan a la caída general del consumo, al achicamiento del mercado interno, con este modelo que levanta indiscriminadamente las trabas a la importación y que permite la competencia desleal con productos a precios de dumping; es decir, China vende productos aquí más barato de lo que vende en otras partes del mundo. Somos los únicos que nos abrimos, y lo único que puede terminar ocurriendo es el cierre de empresas, los despidos y el aumento del desempleo. Y en ese panorama de crisis, de recesión económica y con inflación elevada, diría yo, el Gobierno de Santiago sale a darle un salvavidas al empleado público que luego va a los negocios locales y lo gasta en lo que los negocios venden. Es decir, no es un beneficio para dos o tres financistas que después utilizan el dólar para fugarse el dinero fuera del país, sino que lo invierten y gastan en la economía local".
Leé la entrevista completa mañana, en la edición impresa de Nuevo Diario.