La Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió este martes y repasó la situación de la logística y el transporte de carga. Se destacó el beneplácito por el cierre del proceso de concesión de la hidrovía, y se hizo hincapié en la necesidad de avanzar con la licitación de los ferrocarriles de carga. En la misma estuvieron presentes José María Cantos, como presidente de la Unión Industrial de Santiago del Estero (Uisde) y titular de la Junta Directiva de la UIA; Ricardo Lo Bruno, tesorero de la Uisde y consejero titular de la UIA; y Guillermo Raed, vicepresidente segundo de las Uisde y consejero titular de la UIA.
La UIA promovió el proceso de licitación de la hidrovía con la convicción de que es necesario mejorar las condiciones de su dragado y operación. El 80% de la producción agroexportadora local se transporta por esta vía. La UIA solicitó, además, representar al sector productivo en el Consejo de Usuarios de la Hidrovía, de modo de monitorear la operatoria y participar de las decisiones que se lleven a cabo.
El transporte de carga por tren reduce el costo de los insumos y los productos finales, disminuye la siniestralidad y acorta los tiempos para una mejor planificación. Un país de las dimensiones de la Argentina (octavo en superficie en el mundo) tiene que tener multimodalidad: la logística de transporte automotor combinada con ferrocarriles, puertos e hidrovía es clave para mejorar la competitividad.
En términos comparados, Argentina es el país de la región con la peor infraestructura ferroviaria, que solo representa el 4% del transporte, frente a países como Brasil o México, donde alcanza el 21% y 27%, respectivamente. Es necesario avanzar con procesos de licitación que promuevan la renovación de un corredor troncal industrial, el financiamiento blando de desvíos ferroviarios y la compra de material tractivo.
Algunas vías imprescindibles para la producción industrial argentina son el desvío a Añelo. El Ramal C14 para el litio, los ramales a Mendoza, San Juan y a los principales puertos del país desde el NOA.
Asamblea y Consejo
Antes de la junta directiva, se llevaron a cabo la asamblea y el Consejo General ordinario de la UIA, donde se aprobaron los estados contables y Martín Rappalini y Eduardo Neugués, presidente y secretario de la entidad, brindaron informes sobre el último año de gestión.
El Consejo General es el organismo de gobierno de la entidad, y entre sus funciones se encuentra el refrendo de los actos de la Junta Directiva, para lo cual tuvo lugar esta reunión. Está compuesto por los consejeros designados por los socios plenarios territoriales y sectoriales.
Entre otros hitos de gestión, se mencionaron la firma del Nuevo Contrato Productivo entre todas las cámaras territoriales y sectoriales de la industria argentina, la promulgación de la Ley de Modernización Laboral en la que la UIA tuvo una participación decisiva a través del Consejo de Mayo, la participación activa en la licitación de la Vía Navegable Troncal, el impulso de medidas de reducción de la carga fiscal y las propuestas para el alivio de las pymes.
También se hizo hincapié en la compleja situación que atraviesa la industria argentina: caída de la actividad, de la demanda y en consecuencia, de la producción y del empleo. En ese contexto, la UIA está promoviendo una serie de propuestas para mejorar la competitividad argentina: una reforma tributaria protransable, más decisiones de alivio fiscal de corto plazo para las pymes, medidas de incentivo a las exportaciones industriales, un pacto fiscal federal y un plan de fomento al consumo que genere actividad productiva y aumento de la recaudación.
Otras propuestas que la UIA está impulsando son la eliminación de derechos de exportación en los rubros industriales pendientes, la simplificación de la operatoria para exportar, la expansión del Sistema Eléctrico Mayorista y la esencialidad de los servicios portuarios y aduaneros, entre otras.
En su exposición, Martín Rappallini remarcó que una política industrial consiste en generar las condiciones para que las empresas sean competitivas. Es decir, crear el escenario para que la industria argentina pueda producir con calidad internacional y a precio global. En este sentido, destacó Rappallini, las principales economías del mundo están impulsando políticas para fortalecer su industria, asegurar sus cadenas de suministro, promover la innovación y preservar sectores estratégicos frente a prácticas de competencia desleal. La Argentina no puede desoír lo que sucede en el mundo y debe actuar para resguardar su entramado productivo. La inserción internacional debe construirse desde una industria fuerte y de manera inteligente.
Las autoridades de la UIA también destacaron que las pymes ocupan un lugar central en la agenda de la entidad, pues representan el corazón del entramado productivo argentino: son quienes generan empleo en cada localidad, sostienen las economías regionales, forman proveedores, invierten en sus comunidades y muchas veces enfrentan las mayores dificultades para competir.