Pablo Araujo es un joven santiagueño, músico, muy buen cantor y, sobre todo, solidario. Sabe lo que significa poner el corazón y gestionar para alivianar las necesidades de sus comprovincianos y, en especial, de quienes viven al sur de la provincia, donde él también reside.
Oriundo de La Providencia, un pueblito del departamento Aguirre, años atrás —en 2021— participó en "La Voz Argentina", de Telefe, donde tuvo una muy buena performance.
Video:
La triste realidad en un campo ubicado entre La Providencia y El Huaico, como en tantas otras zonas inundadas en la provincia. pic.twitter.com/oZ6pwep5O1
— Nuevo Diario Web (@nuevodiarioweb) March 24, 2026
"Yo les pido disculpas por lo que les acabo de mostrar, pero es para que dimensionen. Si bien a mí se me murió un ternero, es muy desgarrador verlo. Pero hay gente a la que todos los días se les están muriendo animales", dice Pablo con lágrimas en los ojos.
Su relato
Pese a la tristeza que le provocó la situación, sabe que lo suyo es poco comparado con lo que viven otros productores y gente que vive de la cría de ganado mayor o menor.
En diálogo con Nuevo Diario, Pablo —que fue precandidato a comisionado de la localidad de Argentina— contó: "Mi intención es más que nada generar conciencia y que dimensionen lo que es la pérdida de un animal. No es solo por lo económico, sino por el sentimiento que te genera criarlo. Nosotros pudimos salvar muchos de nuestros animales, así que el impacto no fue mayor; pero hay mucha gente que sí la está pasando muy mal, porque perdieron todo, y esa es una realidad muy distinta a la nuestra", dice para comenzar.
A su vez, cuenta que incluso estaban contentos (al principio) por la crecida de los ríos: "Sabíamos que el agua estaba llegando a los campos nuestros, pero es algo que uno siempre espera. Siempre esperamos que llegue 'el bañado', porque llega, pero no baña el campo entero, entonces es ideal; te baña una parte de las tierras, donde te cambia el pasto, y te genera algo muy productivo. Cuando el agua baña y se retira, hace crecer una pastura especial que es ideal para el engorde de animales; entonces, es como 'sacarse la lotería'. El tema es que nunca nos imaginamos el caudal que iba a traer y la velocidad con la que iba a avanzar. Nunca vimos que de un día para otro un campo esté lleno de agua", asegura.
Araujo sigue relatando: "Nosotros anduvimos en Pinto haciendo un torneo de pádel y una peña solidaria, para recaudar lo que se pudiera y así ayudar a la gente afectada. Incluso nos donaron de Santa Fe muchos rollos de alfalfa, que son carísimos y también muy pesados, por eso hay que conseguir camiones para trasladarlos. Andábamos en ese tema de la logística y estábamos contentos, cuando mi viejo me llama y me dice: 'Hijo, yo no sé si creer o no, pero me acaban de avisar que se nos inundó todo el campo'. Yo tenía que seguir con la peña porque era el coordinador, pero dejamos todo. Ya era de nochecita; habían empezado a actuar unos tres o cuatro grupos. Para el colmo, lloviznaba, entonces podía suceder que no pudiéramos ingresar desde Argentina —que es el pueblo que está en la ruta, digamos; luego, desde Argentina hasta La Providencia, es todo camino de tierra—. Así que podía ocurrir que no hubiera cómo entrar. Por suerte, pudimos. Y temprano, con lluvia y todo, entramos al campo. Ahí nos dimos con esto", explica sobre las imágenes de su video.
Luego añade: "No me quiero imaginar lo que debe pasar más atrás, donde hay ganado menor y el agua es mucho más profunda. Hay videos donde se ve a los caballos nadar, pero hay lugares donde ni siquiera en caballo se puede cruzar, solo en lancha".
También da cuenta de lo afortunado que fue: "Nosotros trajimos nuestros animales a un campo alto, a 12 kilómetros de aquí, en La Providencia".
Por último y para cerrar, Pablo expresa: "Les quiero agradecer a ustedes, Nuevo Diario, por difundir. Sé que lo hacen desde el corazón, tratando de llevar conciencia e intentando que se vea la realidad de estos lugares".