De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional, fueron notificados entre el 1 de abril de 2023 y el 31 de octubre de 2025 (944 días) unos 22.249 intentos de suicidio en Argentina.
La cifra representa casi 24 hechos por día, es decir, uno por hora. Asimismo, el 95% (20.928) no terminó en muerte, mientras que el 5% (1.218) sí tuvo resultado mortal.
Karen Batuecas, máster en Salud Mental, alertó que "la muerte por suicidio constituye una de las problemáticas de salud pública más graves y complejas en la Argentina", en diálogo con Nuevo Diario, y advirtió que "su impacto trasciende ampliamente a las familias y personas cercanas de quien muere".
"Cada muerte por suicidio deja marcas profundas en el entramado social, generando dolor, preguntas sin respuesta y un fuerte impacto emocional en escuelas, instituciones y espacios comunitarios", expresó.
Según Batuecas, el suicidio representa "una de las principales causas de muerte no natural, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes" en nuestro país; sin embargo, "continúa siendo un tema atravesado por el silencio, el estigma y la desinformación", por lo que pidió "hablar de suicidio de manera responsable, basada en evidencia científica y con una mirada preventiva".
Prevención
Para la máster, la prevención requiere "intervenciones tempranas y sostenidas", y comienza con el "acceso a profesionales de la salud mental capacitados y especializados en la evaluación del riesgo suicida". "Detectar señales de alarma, comprender el sufrimiento emocional que atraviesa la persona y ofrecer un acompañamiento adecuado puede marcar una diferencia significativa", agregó.
La entrevistada trabajó con personas que atravesaron situaciones de "intenso malestar emocional, ideación suicida y conductas de alto riesgo". "Utilizo tratamientos psicoterapéuticos basados en evidencia científica, como la Terapia Dialéctico Conductual: un modelo terapéutico desarrollado específicamente para disminuir el riesgo suicida y las conductas autolesivas. Su enfoque no se limita a 'evitar la muerte', sino que apunta a acompañar a las personas a transitar los momentos más difíciles de su vida mientras desarrollan habilidades concretas para regular emociones, tolerar el dolor emocional y construir una vida que valga la pena ser vivida, una vida en la que el suicidio deje de ocupar un lugar como alternativa frente al sufrimiento", explicó.
Hablar salva vidas
La también máster en Psicología Educacional y Clínica deslizó que la prevención del suicidio es "una tarea colectiva" que "requiere del compromiso del sistema de salud, las instituciones educativas, los medios de comunicación y la comunidad en su conjunto".
"Informarse, capacitarse y hablar del tema de manera responsable es una forma concreta de cuidar la vida. Es fundamental que, ante la presencia de señales de alarma, no se mire hacia otro lado. Escuchar, acompañar y derivar a tiempo puede salvar vidas. En la Argentina, existen profesionales y dispositivos de atención preparados para intervenir, pero es necesario que el sufrimiento emocional sea tomado en serio y que las personas sepan que pedir ayuda es un acto de valentía, no de debilidad", añadió.
"Las escuelas suelen ser el primer espacio donde aparecen señales de alarma"
Batuecas manifestó que "la prevención del suicidio no es una responsabilidad exclusiva del sistema de salud".
"En la Argentina, las instituciones educativas ocupan un lugar estratégico, especialmente en relación con niños, niñas y adolescentes, uno de los grupos más vulnerables. Las escuelas suelen ser el primer espacio donde aparecen señales de alarma: cambios en el estado de ánimo, aislamiento, conductas impulsivas, expresiones de desesperanza o dificultades marcadas en el vínculo con pares y adultos. Por ello, la formación de docentes y equipos escolares resulta fundamental", expuso.
La máster contó que tuvo el año pasado la oportunidad de brindar una charla de capacitación a docentes, la cual estuvo orientada a la prevención del suicidio en el ámbito escolar. "En ese encuentro compartí un programa de prevención basado en herramientas clínicas que utilizo en el trabajo terapéutico con mis pacientes, adaptadas al contexto educativo. El objetivo fue ofrecer recursos claros y concretos para que los docentes sepan cómo actuar cuando se encuentran frente a un adolescente que presenta signos de alarma, y cómo articular de manera adecuada con profesionales de la salud mental", destacó.
Servicios de emergencias
- Sanatorio Santiago: Belgrano 127, cuarto piso (ciudad Capital).
- Clínica Arcadia: Libertad 742 (ciudad Capital).
- Hospital psiquiátrico El Jardín: Madre de Ciudades 4553 (ciudad Capital).
- Centro en Red de Salud Mental de Santiago del Estero: ruta provincial N° 1 (ciudad de La Banda).