El economista del Centro de Análisis y Comunicación (CyAC), Federico Scrimini, brindó un extenso análisis sobre la situación económica del país durante su participación en el ciclo Actualidad Política de Radio LV11, donde planteó un panorama crítico y expresó preocupación por el rumbo que atraviesa la Argentina.
En diálogo con el programa, Scrimini señaló que el contexto actual “no permite vender esperanza”, ya que —según dijo— todos los indicadores muestran una caída acelerada de la actividad, del consumo y del empleo. “Como economista tengo que basarme en los números, no en declaraciones de intención. Y los números están para atrás. Lamentablemente, están para atrás todos los números”, afirmó.
“Se están fundiendo las pymes, que generan el 70% del empleo”
Durante la entrevista, el especialista hizo hincapié en la destrucción del empleo y el cierre de pequeñas y medianas empresas, a las que definió como el sector que más trabajo genera en el país. “La actividad que hoy está creciendo no genera empleo, mientras que la industria, que es la que más genera, se está fundiendo. Y se funden mucho más rápido que antes”, explicó.
Scrimini remarcó que el escenario actual es incluso más grave que el registrado en períodos de crisis anteriores. “Como con Macri, pero más rápido”, sintetizó.
También cuestionó la idea de que los trabajadores puedan “migrar de sector” en una economía en recesión:
“No todos pueden reconvertirse ni trasladarse. ¿Quién se va a ir a Vaca Muerta desde Santiago del Estero? ¿Y cuántos puestos pueden realmente absorber esos sectores?”
Caída del consumo y endeudamiento familiar
Otro de los puntos centrales del análisis fue la fuerte baja del consumo, que atribuyó a la pérdida del salario real y al creciente endeudamiento de las familias.
Scrimini citó datos recientes del INDEC y advirtió que la caída de ventas mayoristas de septiembre fue del 14% interanual, en un contexto donde “el segundo año recesivo se profundiza”.
Según explicó, muchas familias recurren a comprar alimentos con tarjeta de crédito, lo que considera “una trampa mortal”:
“Se puede aguantar uno o dos meses, pero cuando se acumulan las cuotas, y encima el interés por mora está desregulado, se vuelve impagable. No hay con qué sostenerlo.”
Asimismo, alertó sobre el aumento de tasas en financieras y la aparición de prestamistas informales. “Hay gente pidiendo dinero a narcos. Ya no es que te embargan un televisor: te golpean. La situación es desesperante”, advirtió.
Educación, tarifas y pérdida de oportunidades
Durante la entrevista, Scrimini analizó también cómo la pérdida del empleo y del poder adquisitivo afecta a estudiantes y familias. Mencionó casos de padres que deben abandonar la educación privada por falta de recursos y cuestionó los recientes anuncios de recorte de subsidios:
“El gobierno va a quitar subsidios a la luz, al gas y al agua. Sigue comiendo el ingreso disponible de las familias. A alguien que mandaba a su hijo a la universidad privada ya no le da. Y ni hablar de quien mantiene un trabajo pero pierde salario real.”
“No hay ninguna señal de cambio en el modelo económico”
Scrimini sostuvo que, según su evaluación, el actual modelo económico “no muestra intención de corregirse” y que la tendencia indica un agravamiento de la situación social:
“No va a venir ninguna lluvia de inversiones. No hay nada que revierta este panorama. Lo único que tiene esta situación es para empeorar.”
También criticó declaraciones de funcionarios que justifican la pérdida de empleos en la industria con la promesa de bienes importados más baratos:
“Decir que está bien que se pierdan 200 mil empleos porque 800 mil familias comprarán heladeras más baratas es una declaración brutal. ¿Y el trabajo? ¿Quién va a producir en Argentina?”
Un país que “se achica” y un llamado a reflexionar
En otro pasaje, el economista comparó el modelo actual con economías primarizadas de principios del siglo XX:
“Quieren una Argentina como la de 1920, donde unos pocos vivían bien y el resto estaba en la pobreza extrema.”
Aseguró además que es necesario “tener conciencia de clase” para comprender las consecuencias de ciertas decisiones políticas y económicas.
Por último, destacó la importancia de que la sociedad analice el impacto de las políticas implementadas:
“Hay que explicarle a la gente por qué pasa lo que pasa. Y pedirle que en la próxima elección piense bien a quién vota. Lo que estamos viviendo no es casualidad.”