El presidente Javier Milei no tiene previsto viajar al Mundial y decidió enfocarse en el avance de nuevas reformas económicas y desregulatorias en el Congreso, según confirmaron desde la Casa Rosada.
En el Gobierno sostienen que la prioridad del mandatario será ordenar la agenda legislativa de las próximas semanas y consolidar distintas iniciativas vinculadas al ajuste estatal, cambios económicos y reformas estructurales.
“No va al Mundial”, aseguraron desde Nación al referirse a la decisión presidencial de permanecer en el país mientras el oficialismo intenta encaminar proyectos clave en Diputados y el Senado.
Entre las iniciativas más importantes aparece el denominado “super-RIGI”, un esquema que amplía beneficios para grandes inversiones y apunta a sectores estratégicos como litio, hidrógeno, gas natural licuado, energía renovable, industria aeroespacial, fertilizantes y reactores nucleares.
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Además, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado trabaja en un paquete de medidas orientadas al mercado inmobiliario, de seguros y de capitales, con el objetivo de facilitar inversiones privadas y reducir regulaciones económicas.
En paralelo, el Ejecutivo prepara una reforma de organismos públicos para profundizar el ajuste administrativo. El plan incluye reestructuración presupuestaria, retiros voluntarios y reducción de estructuras estatales.
Dentro de la agenda parlamentaria también figuran proyectos vinculados a propiedad privada, zona fría y cooperación internacional en materia de patentes, mientras que la reforma electoral quedaría postergada para una segunda etapa debido a la falta de consensos políticos.
La decisión de Milei de no asistir al Mundial es interpretada en Balcarce 50 como una señal de concentración política y de prioridad absoluta sobre la gestión económica y legislativa en un contexto de negociaciones internas y tensiones dentro del oficialismo.
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