A dos meses de la última cena entre el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri, encuentro que terminó de sellar el distanciamiento político entre ambos espacios, el PRO volvió a tomar distancia del Gobierno nacional y planteó una serie de reclamos vinculados a la inversión en infraestructura, la seguridad y la calidad institucional.
Si bien desde el partido reconocen avances de la administración libertaria en materia de baja de la inflación y equilibrio fiscal, advirtieron que “el orden macroeconómico por sí solo no alcanza” para garantizar un desarrollo sostenible del país.
La posición quedó plasmada en el último informe de la Fundación Pensar, titulado “A mitad de Camino”, donde el principal aliado parlamentario del oficialismo realizó un balance crítico de los primeros dos años de gestión de Milei.
El documento, elaborado por el think tank que conduce la exdiputada nacional María Eugenia Vidal, subraya como principales deudas del Gobierno la lucha contra la corrupción, la reanudación de la obra pública, el fortalecimiento institucional y la inseguridad, ejes que consideran centrales para consolidar un rumbo de crecimiento.
De este modo, el PRO busca marcar diferencias con La Libertad Avanza sin desconocer los logros económicos del Ejecutivo, pero dejando en claro que, para el espacio que lidera Macri, la estabilidad macroeconómica debe ir acompañada de políticas públicas que fortalezcan el Estado, mejoren la infraestructura y brinden respuestas concretas a las demandas sociales.