María Soledad Taboada, de 30 años, vivía en la calle Los Caminantes del barrio General Paz. Era madre de dos niños. Día tras día, María trabajaba para construir su hogar, y estaba en una relación con Bernardo Florentino Díaz, de 33 años, con quien convivía.
Pero detrás de las paredes de su hogar, María Soledad vivía un verdadero tormento. Bernardo era dominante y celoso, y había amenazado con matarla. Intentaba controlar cada aspecto de la vida de Soledad, hasta llegar al punto de decirle a su suegra: "Yo voy a matarla".
Cumpliendo su cruel amenaza, en la noche del 10 de octubre de 2021, Bernardo desencadenó la tragedia. Soledad, después de compartir una reunión familiar en la casa de una hermana, decidió ducharse. Esa decisión desató la ira del femicida, quien la siguió hasta la casa que compartían. La encerró en la habitación y la atacó. En medio del horror, Soledad logró enviar un mensaje a una familiar: "Ven, está golpeándome".
Al llegar a la casa, los familiares de Soledad encontraron la habitación llena de sangre. Bernardo empuñaba un cuchillo e hiriendo a Soledad. La apuñaló un total de 11 veces en el cuello, rostro, cabeza y cuerpo. Delante de la fatalidad de sus heridas, Soledad fue hospitalizada en estado crítico y falleció en la madrugada del 11 de octubre. Bernardo fue arrestado.
El 22 de septiembre de 2023, Bernardo Florentino Díaz fue condenado a cadena perpetua por el femicidio de María Soledad Taboada.
No muy lejos, en la calle Altagracia, vivía Daiana Chazarreta. Tenía 28 años y era madre de tres niños. Había denunciado a Antonio "Loco" Jiménez, de 30 años, por violencia de género. El primer ataque de Antonio hacia Daiana ocurrió aproximadamente dos meses antes de su muerte. Él la golpeó severamente, causándole fracturas y lesiones de gravedad. Tras este evento, Daiana recibió asistencia médica.
Con el pasar de los días, y específicamente el 15 de enero de 2022, con la excusa de querer ver a sus hijos, Antonio contactó a Daiana. Le pidió ver al hijo menor, de 6 años, y para esto la citó en un camino alternativo que atraviesa la calle Los Caminantes. Daiana, montada en su moto con su hijo, sufrió el ataque. Sin mostrar un ápice de compasión, Antonio atacó a Daiana con un cuchillo, apuñalándola un total de 11 veces. Luego huyó.
Se escondió en el monte, para luego entregarse a las autoridades al amanecer junto a su hermano. Daiana murió a causa de las graves heridas sufridas. Con el paso de los días, sus hijos relataron la pesadilla que su madre vivió a manos de su padre.
El 26 de febrero de 2025, Antonio Jiménez fue condenado a cadena perpetua por el femicidio de Daiana. Los familiares del femicida agredieron a la familia de la víctima y realizaron burlas a su costa. La Policía tuvo que intervenir.
Frente a la casa donde residía Daiana vivía Thania Santillán desde hacía doce años. La familia de Chazarreta, desde la vereda de su casa, revivió una vez más la muerte de su hija durante el velatorio de la joven estudiante de enfermería.
Thania tenía 22 años, estudiaba enfermería y estaba incursionando en el mundo de la música. Mantuvo una relación de casi 5 años con Diego Salto, de 24 años. Thania vivía con su madre y hermana en la calle Alta Gracia del barrio General Paz, desde donde viajó hasta la localidad de Las Tinajas en su motocicleta.
A las diez de la mañana del 20 de febrero, Salto le quitó la vida a Thania. Le disparó dos veces con un rifle. Thania quedó tendida sobre un charco de sangre, mientras que su femicida permaneció atrincherado junto a su cuerpo durante seis horas. Finalmente, se entregó.
En menos de 200 metros, la tragedia machista marcó a tres familias que lloran a sus hijas, hermanas, madres, tías o sobrinas. Tres mujeres fueron víctimas de femicidios.