Una mujer de 31 años y domiciliada en una localidad del departamento Río Hondo sufrió verdaderos martirios, a causa de la irracional conducta de su concubino, quien no le permitía ver a sus familiares, le controlaba los horarios, la agredía y hasta tenía que acceder a tener sexo por temor a ser golpeada, lo cual llegó a cansarla y poco antes de la medianoche del jueves último denunció al individuo, quien fue aprehendido por orden de la Dra. Dahiana Pérez Vicens, fiscal de turno.
Antes, la mujer nunca se había atrevido a denunciar al sujeto -con el cual convivió 11 años y tuvo dos hijos- ya que este la amenazaba con hacerle daño a sus familiares.
La denunciante sostuvo que en los últimos días la relación se tornó insostenible y mantuvieron una charla, durante la cual él admitió sus errores y le prometió cambiar, por lo que ella decidió darle la última oportunidad.
Nada cambió
El pasado miércoles, alrededor de las 17, la mujer volvió de su trabajo y lo llamó por teléfono para contarle que quería ir a ver a su abuela que reside en el paraje La Soledad, pero el sujeto se lo prohibió. "No vas a ir, vos no tienes nada que hacer ahí, ponete a limpiar la casa", le ordenó.
La mujer le respondió: "Al final, sigues con lo mismo, habías dicho otra cosa". Cortó la llamada y momentos después recibió un mensaje donde el sujeto la "autorizaba" a ir. "Andá", le escribió, "pero no te olvides que yo salgo de trabajar a las 20", le dijo, exigiendo que a esa hora ya esté de regreso en la casa.
Demora y la agrede
Con sus dos hijos, la mujer fue a visitar a su abuela y no se dio cuenta de la hora, por lo que demoró en regresar al hogar. Al llegar encontró al sujeto muy enojado y le advirtió: "Vos no vas a salir más, olvidate de tu familia. Vos vas a hacer lo que yo diga; sino, vete de esta casa, porque si vives aquí, vas a hacer lo que yo te ordene".
La mujer le dijo que estaba cansada de esta situación y de tener que pedir permiso hasta para ir a comprar algo, pero el sujeto enfureció aún más y la tomó del cabello. La arrastró hasta la puerta y la soltó al ver al hijo menor. Ella le dijo que quería terminar la relación y el sujeto la agarró del cuello, la llevó hasta al fondo y la arrojó al piso, donde le aplicó trompadas, siendo auxiliada por una cuñada.