Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Policiales Final feliz para una intensa búsqueda en La Manga, departamento Pellegrini

Se extravió, durmió en el monte y la policía lo rescató 20 horas después

El hombre de 66 años había ingresado a una tupida zona y se desorientó. Caminó 15 kilómetros. Estaba deshidratado y con frío.

Un hombre de 66 años, identificado por la policía como Héctor Roberto Salto, domiciliado en el paraje La Manga, departamento Pellegrini, decidió anteayer trasladarse hasta los hornos donde fabrica carbón y seguidamente iba a salir a cazar animales silvestres.

De acuerdo con las averiguaciones policiales, el vecino de La Manga, ubicado a unos 80 kilómetros de Nueva Esperanza, salió de su casa alrededor de las ocho de la mañana. El hombre estuvo desarrollando tareas en los hornos de carbón y alrededor de las cinco de la tarde se internó en el monte para atrapar alguna especie de la fauna autóctona, aunque el objetivo era cazar quirquinchos o pichis, como los llaman en la zona.

El cazador no regresó a su casa y generó preocupación. Lo buscaron en los hornos de carbón, pero no estaba. Tampoco lo encontraron por las inmediaciones. Se trata de un tupido monte virgen, donde hay diversos animales, entre ellos osos hormigueros y hasta pumas que frecuentemente son noticia por matar cabras de los pequeños productores de la zona.

Con la llegada de las primeras luces del día de ayer, familiares alertaron a la policía sobre la desaparición del cazador.

En consecuencia, personal de la Comisaría Comunitaria Nº 32 de Nueva Esperanza y del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 10 se unieron a la búsqueda de los pobladores y baqueanos.

Lee también:

Las averiguaciones establecieron que se trataba de 7 mil hectáreas de monte y en cualquier lugar podría estar. Policías y pobladores recorrieron caminos, picadas e ingresaron en montes tupidos durante varias horas. Finalmente, los rastrillajes dieron frutos. El hombre fue ubicado a la una de la tarde de ayer, a unos 15 kilómetros de su domicilio. Estaba sentado debajo de un árbol, luego de caminar perdido muchos kilómetros, sin poder orientarse para regresar a su vivienda. Salto estaba deshidratado, cansado y aún con frío por haber pasado la noche a cielo abierto y con el miedo de ser atacado por un felino en medio de la oscuridad. Sostuvo que, luego de caminar algunos kilómetros, se desorientó y no pudo regresar.

El hombre fue trasladado al hospital de Nueva Esperanza, donde compensaron su salud y horas después regresó a su casa.

Te puede interesar:

La conmovedora despedida a Ernestina Pais: el profundo dolor de familiares, colegas y amigos en el último adiós

Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso