Un individuo, oriundo del paraje Isla de Aragonés, departamento Río Hondo, que fue juzgado por haber ultrajado sexualmente a su hijastra y de acceder carnalmente a una sobrina -ambas menores- fue hallado culpable de tales hechos, y en consecuencia condenado a cumplir la pena de 14 años de prisión.
La sentencia fue aplicada por el tribunal que integraron los Dres. Luis Ariel Domínguez, Raúl Santucho (h) y Sara María Harón, y recayó en Sixto Atilio Salas, quien fue encontrado autor material de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia en perjuicio de su hijastra de 12 años, y abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia en perjuicio de su sobrina de 16 años.
Ayer se dio a Salas la posibilidad de expresar sus últimas palabras antes del veredicto, y el sujeto hizo uso de la misma para declararse inocente e indicar que en el caso de la sobrina todo se trataba de una venganza de la madre de la adolescente.
Pedido de las partes
En el marco de los alegatos de clausura, el Dr. Rafael Zanni, representante del Ministerio Público Fiscal, requirió que se condene a Salas a la pena de 18 años de prisión, por considerar que en base a las evidencias colectadas durante la investigación, y a las producidas en el debate, estaban acreditados los hechos y la autoría en cabeza del sujeto.
A su turno, el abogado Federico Pettinicchi -defensor del inculpado- solicitó la absolución lisa y llana para este, al sostener que no había cometido los hechos imputados.
Sobre los abusos
A Salas acusaron de aprovechar la convivencia con su hijastra y la madre de esta, para manosear las partes íntimas de la niña por arriba y también por debajo de la ropa, desde que ella tenía 8 y hasta los 12 años.
En tanto que a la sobrina comenzó a manosearla cuando ella tenía solo 3 años, mientras permanecía al cuidado de la tía, esposa del acusado, abusos que se reiteraron varias veces, hasta que la víctima -ya de 6 años- se fue a vivir en La Aguada.
Desconociendo los abusos, dos años después la madre envió a la menor a pasear en la casa del individuo, quien reincidió en ultrajarla manoseándola e introduciéndole los dedos en la vagina. A ambas menores amenazaba matarlas si contaban algo.
El tribunal le mantuvo la prisión domiciliaria concedida a Salas, pero dispuso que sea examinado y le realicen estudios para determinar el lugar donde permanecerá cumpliendo la condena.