Un incalificable jornalero oriundo de un paraje cercano a Añatuya (General Taboada), que fue juzgado por estar acusado de haber violado a sus dos hijas, además de abusar a un nieto de 6 años, fue condenado ayer por un tribunal a cumplir la pena de 16 años de prisión, tras hallarlo culpable de tales hechos.
Cabe señalar que el veredicto se dictó por mayoría de votos, ya que mientras los Dres. Raúl Santucho (h) y Luis Ariel Domínguez votaron por la pena aplicada, el Dr. Juan Carlos Storniolo opinó que el sujeto debía ser condenado a la pena de 12 años de prisión.
Alegatos de clausura
En el transcurso de los alegatos de clausura, la Dra. María Emilia Ganem, coordinadora de la Unidad Fiscal de la circunscripción Añatuya, había solicitado que se condene al inculpado —de apellido Silva— a la pena de 18 años de prisión, por considerarlo responsable de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo en perjuicio de sus hijas, y también de su nieto, al que introducía los dedos en el ano.
La defensa solicitó que absuelvan a Silva por el beneficio de la duda y, en forma subsidiaria, pidió aplicarle una pena mínima por el delito de abuso sexual simple.
El sujeto fue denunciado por una hija, quien luego se retractó. Trascendió que a la joven le entregaron una casa en el paraje Chacaimanta para decir que había mentido.
La otra hija lo denunció por los abusos a su hijito, y luego —a los 30 días— también acusó a su padre de hacerla víctima de accesos carnales desde los 16 hasta los 20 años.