Tras la detención de uniformados de la Unidad Operativa Federal de la delegación Santiago del Estero de la Policía Federal y el escándalo que significó el allanamiento del sector ocupado por los imputados en la sede santiagueña, las autoridades de la fuerza de seguridad nacional ordenaron que sean puestos en disponibilidad preventiva y se abrieran sumarios administrativos en su contra que podrían terminar en la cesantía o exoneración. Se trata de los seis primeros efectivos detenidos: suboficial escribiente Roberto René Chazarreta, sargento primero Hugo Orlando Abrigo, sargento Gabriel Alejandro Arce, cabo primero Martín Miguel Vallcaneras y los cabos Santiago Martín Miguel Buenvecino y Gabriel Maximiliano Domínguez.
Los otros dos detenidos en las últimas horas podrían seguir el mismo camino, teniendo en cuenta que están acusados del mismo delito.