La causa judicial que investiga un grave hecho de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad, tuvo un giro decisivo ya que la defensa técnica de Celso Osvaldo Peralta solicitó su sobreseimiento total y definitivo, al quedar acreditado que el hecho denunciado nunca existió y que el imputado no tuvo ninguna vinculación con los hechos investigados.
La prueba reunida en el legajo, sumada al trabajo de reconstrucción de hechos efectuado in situ por la defensa, dejó en evidencia la total ajenidad de Peralta respecto de los hechos denunciados.
El miércoles 10 de septiembre, día en que supuestamente se habría producido la privación de libertad y el abuso de una menor, fue reconstruido minuto a minuto por múltiples testigos y documentación, que acreditaron que Peralta estuvo cumpliendo con su jornada laboral.
Nuevo Diario entrevistó al Dr. José Fernando Agüero, uno de los defensores de Peralta, quien manifestó: “Hoy estamos frente a una persona inocente, sometida a un proceso injusto, que ha visto afectada su libertad, su honor y su dignidad”, expresó. Añadió que “No hay dudas: ni el vehículo estuvo en el lugar de los hechos, ni Peralta lo conducía, ni hubo delito. Sólo queda reparar el daño”.
Por todo lo expuesto, la defensa solicitó al juzgado competente el sobreseimiento total y definitivo de Celso Peralta, así como su inmediata excarcelación y la devolución de los bienes secuestrados, entre ellos la camioneta en cuestión.
La solicitud invoca además el principio de dignidad humana y los compromisos internacionales asumidos por la Argentina, recordando que el derecho penal no puede ser usado para castigar a inocentes ni sostener procesos vacíos de contenido fáctico.
Mientras se aguarda una pronta resolución judicial, el caso se ha convertido en un nuevo llamado de atención sobre la necesidad de cautela, respeto por las garantías y responsabilidad institucional en las investigaciones penales, sobre todo en hechos tan sensibles como los que involucran a menores.