La defensa del policía Jonathan Giménez, imputado en la causa por el trágico siniestro vial ocurrido en la intersección de Antenor Álvarez y Lugones, aseguró que el efectivo habría sufrido una convulsión mientras conducía el móvil policial y que perdió el conocimiento antes del impacto.
Tras la declaración indagatoria realizada este martes en el Ministerio Público Fiscal, el abogado defensor Néstor Urquiza explicó que su representado recuerda haber salido de la unidad y circular por avenida Aguirre, pero que antes de llegar a la zona del accidente sufrió una descompensación de la que no conserva recuerdos.
Según sostuvo el letrado, Jiménez se encontraba bajo tratamiento médico por episodios convulsivos y consumía medicación anticonvulsiva. Además, afirmó que existían antecedentes médicos presentados ante la fuerza policial y que incluso se habían solicitado cambios de funciones debido a su estado de salud.
Urquiza indicó que el efectivo había registrado episodios de pérdida de conocimiento meses atrás y que, pese a esa situación, continuó desempeñándose como conductor de vehículos oficiales por disposición de sus superiores.
Respecto de la causa, el defensor señaló que a Jiménez se le atribuyó provisoriamente el delito de homicidio culposo agravado y que solicitaron la realización de pericias médicas, psicológicas, psiquiátricas y accidentológicas para determinar con precisión qué ocurrió momentos antes del choque.
Finalmente, el abogado describió el estado emocional de su defendido como “muy delicado”, afirmando que se encuentra afectado por las consecuencias del hecho y que se pidió asistencia médica e internación para garantizar la continuidad de su tratamiento mientras avanza la investigación judicial.