El paraje Yacu Hurmana, ubicado en el departamento Figueroa, a 22 kilómetros de La Cañada y a pocos kilómetros de Las Libranzas, vive una situación límite. Según denuncian los propios vecinos, los cuatreros actúan cada semana, robando animales y carneándolos al costado de la ruta sin que, hasta el momento, exista una respuesta efectiva de las autoridades.
Los habitantes relatan que muchos de ellos poseen muy pocas cabezas de ganado, que son fruto de años de esfuerzo y representan su principal sustento económico. Sin embargo, aseguran que la banda de delincuentes “no da tregua”, aprovechando la falta de vigilancia en la zona rural.
Uno de los casos más dolorosos ocurrió recientemente, cuando el animal faenado pertenecía a un vecino que padece una enfermedad complicada. Para colaborar con él, la comunidad había realizado una colecta y adquirido algunos animales para ayudarlo. Poco después, uno de esos animales fue robado y faenado sobre la ruta.
Los vecinos reclaman patrullajes, controles y medidas urgentes, ya que la zona rural se encuentra totalmente expuesta. También piden que se investigue a los responsables de estos ataques reiterados, que ya se convirtieron en parte de la rutina del paraje.