Un viaje de rutina en un vehículo de aplicación terminó transformándose en un verdadero baño de sangre. Una oficial de la Policía Federal Argentina (PFA) desató una violenta balacera dentro del auto en el que viajaba, hiriendo de gravedad al conductor y a los otros tres pasajeros tras sufrir un presunto ataque de paranoia.
El dramático episodio ocurrió durante la mañana de este jueves en el barrio porteño de Almagro. Según la reconstrucción de los hechos, la mujer se encontraba utilizando un servicio de viaje compartido a bordo de un Chevrolet Corsa que provenía desde Moreno con destino a Liniers.
El terror comenzó cuando, en pleno trayecto, la uniformada empezó a sentirse descompuesta. Ante esta situación, le solicitó al chofer que detuviera la marcha del rodado. Sin embargo, frente a la presunta negativa del conductor, la agente entró en un estado de pánico absoluto.
Convencida de que estaba siendo drogada y de que era víctima de un inminente plan delictivo, la mujer desenfundó su arma reglamentaria y comenzó a disparar a mansalva dentro del reducido espacio del vehículo.
Cuatro heridos y escenas de terror
La ráfaga de tiros dejó un saldo de cuatro personas gravemente heridas. El conductor del vehículo, un hombre de 50 años, se llevó la peor parte al recibir múltiples impactos de bala en el pecho y la espalda, por lo que su estado de salud es sumamente delicado. El acompañante que viajaba en el asiento delantero, de 33 años, también resultó herido en el sector izquierdo del tórax.
En la parte trasera, los otros dos pasajeros no lograron esquivar los proyectiles. Un hombre de 50 años sufrió un impacto en su pierna izquierda, mientras que una joven de 30 años resultó ser la víctima con más heridas: recibió disparos en el brazo izquierdo, la pierna derecha y el abdomen.
Los vecinos de Almagro que salieron a la calle tras escuchar las detonaciones relataron escenas de máxima tensión. Tras vaciar el cargador, la mujer policía descendió del auto completamente ilesa pero en un evidente estado de shock.
Efectivos policiales que arribaron al lugar procedieron a la inmediata detención de la funcionaria pública y le secuestraron su arma reglamentaria para realizar las pericias balísticas de rigor. La causa quedó en manos de la fiscal Catalina Neme, titular de la Unidad Fiscal Oeste, quien ahora deberá determinar si efectivamente existió un intento de robo y secuestro, o si se trató de un trágico brote psicótico por parte de la agente federal.