La Cámara Civil y Comercial de Mercedes confirmó una sentencia que ordena a un hombre indemnizar a su hija por no haberla reconocido durante su infancia y adolescencia. Según el fallo, la joven fue vulnerada en su derecho a la identidad y sufrió consecuencias emocionales derivadas de la ausencia paterna durante casi dos décadas.
La resolución judicial establece el pago de una indemnización por daño moral, por pérdida de chance —al considerar que la falta de reconocimiento perjudicó oportunidades personales y de desarrollo— y la cobertura de un tratamiento psicológico.
Los jueces remarcaron que la actitud del hombre generó un impacto profundo en la vida de su hija y que la responsabilidad parental no puede ser eludida. El caso sienta un precedente claro: la falta de reconocimiento también genera daños que deben ser reparados.