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Policiales

"Sentí que me iban a matar": el relato de la policía que acribilló a cuatro civiles

La cabo primero rompió el silencio ante la Justicia y relató los aterradores momentos previos a desenfundar su arma. Quedó bajo prisión preventiva acusada de tentativa de homicidio.

Un dramático testimonio sacó a la luz los escalofriantes minutos previos a la balacera que conmocionó al país. La cabo primero de la Policía Federal que baleó a cuatro personas dentro de un vehículo de aplicación en la provincia de Buenos Aires, rompió el silencio ante la Justicia y justificó su accionar asegurando que actuó en legítima defensa.

El sangriento episodio, que dejó a todos los ocupantes del rodado con heridas de distinta gravedad, derivó en el procesamiento con prisión preventiva de la efectiva de 44 años. Durante su indagatoria, la agente relató cómo un viaje compartido que comenzó en la zona de Liniers se transformó en una verdadera pesadilla.

"Me sentía entregada"

Según su declaración judicial, el terror comenzó a gestarse a las pocas cuadras de haber subido al Chevrolet Corsa. La mujer notó que el chofer no usaba GPS y que otro pasajero le indicaba un recorrido por avenidas que ella no reconocía. El pánico aumentó cuando intentó bajar la ventanilla por falta de aire y un pasajero le advirtió que no funcionaba, algo que le resultó sumamente sospechoso.

Ante el temor de estar siendo víctima de un secuestro o un robo planificado, la oficial decidió compartir su ubicación en tiempo real con su hermana. Sin embargo, el momento de mayor tensión ocurrió instantes después, cuando escuchó una frase que interpretó como la señal de ataque.

"Es ahora, es ahora"

De acuerdo al crudo relato de la imputada, el pasajero que iba a su lado codeó a la joven del medio y lanzó la frase: "Es ahora, es ahora". "Ahí siento el empujón, me aprietan, me sacan el teléfono. Veo que el hombre manipula un bolso, como queriendo sacar algo. Pensé sinceramente que me podían lastimar, pensé en mis tres hijos", declaró la mujer.

Fue en esa fracción de segundo cuando desenfundó su arma reglamentaria y efectuó tres disparos hacia el piso para defenderse, desatando un feroz forcejeo en el habitáculo. "Sentí que me iban a matar", sentenció la policía, quien aseguró que salió corriendo del vehículo en completo estado de shock y desesperación tras perder el arma.

Pese a su justificación, la jueza a cargo del caso dispuso que la mujer continúe privada de su libertad bajo la grave acusación de tentativa de homicidio y lesiones agravadas. La próxima audiencia clave para definir su futuro judicial quedó fijada para el 5 de mayo.

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