Un nuevo caso de defraudación informática quedó al descubierto tras la denuncia de un hombre de 37 años que aseguró haber sido engañado luego de transferir una importante suma de dinero por la supuesta compra de un vehículo.
El hecho fue reportado en la ciudad de General Madariaga, donde la víctima se presentó en la comisaría durante las primeras horas del viernes, aunque la operación se había concretado el pasado 18 de marzo.
De acuerdo a lo informado, el damnificado transfirió $5.192.000 para adquirir una camioneta Ford F100 que, según la publicación, se encontraba en San Rafael, provincia de Mendoza. Sin embargo, una vez realizado el pago, los supuestos vendedores dejaron de responder los mensajes, lo que encendió las alarmas y motivó la denuncia, también con el objetivo de iniciar gestiones ante la entidad bancaria.
La causa fue caratulada como “defraudación informática” y quedó en manos de la Unidad Fiscal de Instrucción correspondiente, que ya inició las actuaciones para intentar identificar a los responsables.
El episodio no sería un hecho aislado. Las autoridades investigan un caso similar que presenta características coincidentes y que podría estar vinculado a los mismos estafadores.
En esa oportunidad, otra víctima contactó a supuestos vendedores a través de Marketplace, la plataforma de compra-venta de Facebook, donde encontró publicado un tractor Fiat 400. Para iniciar el traslado, le solicitaron un pago inicial de $200.000.
Con el correr de las horas, comenzaron a surgir distintos inconvenientes informados por los estafadores. Primero, indicaron que el traslado había sido demorado en un control de Gendarmería, lo que derivó en un nuevo pedido de $400.000, que también fue transferido.
Luego, argumentaron un desperfecto mecánico en el vehículo que transportaba el tractor y solicitaron otros $650.000 para la compra de repuestos. Más tarde, sumaron un nuevo obstáculo: el tractor habría sido retenido por estar vinculado como garantía en una entidad bancaria.
En ese contexto, intervino una tercera persona que se hizo pasar por un efectivo policial, quien exigió cerca de dos millones de pesos para “resolver” la situación. La víctima accedió y realizó una nueva transferencia.
Ante este tipo de maniobras, las autoridades recomiendan extremar las precauciones al momento de realizar compras de vehículos u otros bienes a distancia, especialmente cuando implican transferencias de dinero sin verificación presencial ni garantías concretas.