La muerte de Neithan Martínez, el niño de 7 años que permanecía internado desde febrero en estado crítico, generó una profunda conmoción en la ciudad de Clorinda, provincia de Formosa. Tras su fallecimiento, la Justicia ordenó la detención de su madre y de su padrastro, quienes quedaron imputados en una causa por presunto homicidio agravado.
El menor había ingresado el pasado 19 de febrero al Hospital de la Madre y el Niño con un traumatismo craneoencefálico de gravedad y múltiples lesiones internas. En ese momento, su madre, Milena Martínez, aseguró ante los médicos que el niño se había caído de una cama cucheta mientras jugaba con sus hermanos.
Sin embargo, el avance de la investigación comenzó a poner en duda esa versión. Durante un allanamiento en la vivienda familiar, los investigadores comprobaron que no existía la cama mencionada por la mujer y, además, hallaron manchas de sangre con aparentes signos de haber sido limpiadas.
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Otro de los elementos que fortaleció las sospechas fue el secuestro de un escurridor con un hierro en uno de sus extremos. De acuerdo con las pericias realizadas por personal de Criminalística, dicho objeto presenta características compatibles con las lesiones sufridas por el niño y fue incorporado al expediente como la presunta arma utilizada en la agresión.
Inicialmente, la causa se investigaba como lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar y encubrimiento. Posteriormente, fue reclasificada como homicidio en grado de tentativa y, tras la muerte del menor, la imputación pasó a ser por homicidio agravado por el vínculo y encubrimiento.
Mientras la madre y el padrastro permanecen detenidos, los investigadores aguardan los resultados finales de la autopsia y continúan reuniendo pruebas para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho y determinar las responsabilidades de los acusados.