El caso se conoció en Salta y generó profunda conmoción, luego de que una niña de 11 años denunciara haber sido víctima de abusos sexuales reiterados dentro de su entorno familiar desde que tenía apenas cuatro años. La situación salió a la luz tras confirmarse que la menor cursa un embarazo.
La denuncia fue presentada por la madre en una comisaría del barrio San Remo contra su expareja y padre de la niña. Según se desprende de la investigación, la mujer mantuvo una relación de más de dos décadas con el acusado y tuvieron tres hijos en común, siendo la menor la víctima. La familia residía en la casa de los abuelos paternos, en el barrio Morosini, donde el hombre posee un taller mecánico.
Durante las primeras entrevistas, la niña relató que su padre la sometía pese a sus reiterados pedidos para que se detuviera. Con el avance de las pericias, su testimonio sumó otros hechos aún más graves: también señaló a un tío paterno, de 73 años, y a su abuelo —recientemente fallecido— como partícipes de las vejaciones.
En paralelo, la investigación analiza el accionar de la madre, ya que la menor habría contado lo ocurrido cuando tenía seis años, aunque en ese momento no se habrían impulsado medidas. La causa continúa en etapa investigativa con intervención de la Justicia y equipos especializados.