Un grave hecho de violencia de género ocurrido en la localidad jujeña de Caimancito generó conmoción en la comunidad. Una joven de 16 años declaró que su expareja, un adolescente de 17, la interceptó durante la madrugada del sábado y la sometió a una serie de amenazas y agresiones físicas.
Según la denuncia, el joven llegó en una motocicleta en evidente estado de ebriedad y la obligó a subirse al vehículo para conducir bajo sus órdenes. Durante el trayecto por una zona de escaso tránsito, sacó un arma de fuego, se la apoyó en la espalda y le advirtió: “Mirá si se me escapa una bala”.
La víctima relató que, al bajar de la moto, el agresor la llevó por un camino interno que conecta los barrios Belén y Evita. Allí le arrebató el teléfono celular, revisó sus redes sociales y luego la golpeó con los puños en el rostro.
En un momento de descuido, la adolescente logró escapar y corrió hasta su casa. Desde allí pidió ayuda a su padre, quien acudió de inmediato y realizó la denuncia en la Seccional 42°.
A partir de la intervención policial y judicial, se dispuso un allanamiento para secuestrar el arma, la comparecencia urgente del acusado y medidas de protección para la joven, entre ellas la prohibición de acercamiento.