La preocupación y el malestar crecen entre productores y vecinos de Icaño y distintos parajes rurales del departamento Avellaneda, donde una serie de robos de animales mantiene en alerta a quienes viven y trabajan en el campo. Los damnificados denuncian que los hechos se repiten desde hace tiempo y aseguran que, tras cometer los ilícitos, los responsables ofrecen la carne y los animales sustraídos a través de estados de WhatsApp y publicaciones en redes sociales.
Según manifestaron pobladores de la zona, existe una fuerte sensación de desprotección debido a que, pese a las denuncias realizadas y a la información aportada a las autoridades, los episodios continúan registrándose sin que se conozcan avances significativos en las investigaciones.
Uno de los casos más recientes tuvo como víctima a un productor del paraje El Tape, en Icaño Oeste, quien se presentó el viernes 12 de junio en la Comisaría Comunitaria Nº 55 para radicar una denuncia penal por la sustracción de animales de su propiedad.
De acuerdo con el relato brindado ante las autoridades, durante la madrugada desconocidos ingresaron al establecimiento y se llevaron tres cabrillas que se encontraban dentro del corral.
El denunciante sostuvo que los autores habrían actuado bajo una modalidad que, según aseguró, ya se repitió en otras oportunidades en la zona. Indicó que los animales son sacrificados en sectores alejados de los campos y posteriormente la carne es trasladada hacia áreas pobladas para su comercialización.
Asimismo, señaló a dos personas como presuntos responsables del hecho y afirmó que ambas ya habrían sido mencionadas en denuncias anteriores relacionadas con robos de ganado y otros animales. También aseguró haber recibido amenazas tras exponer públicamente sus sospechas.
Sin embargo, el dato que más indignación generó entre productores y vecinos surgió después del robo. Según manifestó el damnificado, comenzó a observar en estados de WhatsApp publicaciones donde se ofrecían animales y cortes de carne con características similares a las de los ejemplares sustraídos.
“Es un golpe doble, te roban de noche y a la mañana siguiente te ofrecen tu propio animal por el celular”, expresó con impotencia al referirse a la situación que atraviesa.
La problemática despertó preocupación en distintos sectores rurales de la región, donde sostienen que los hechos de abigeato afectan directamente la economía de pequeños y medianos productores, además de generar temor entre las familias que residen en el campo.
Ante este escenario, los trabajadores rurales solicitaron una mayor presencia policial en caminos y zonas alejadas durante horarios nocturnos, al tiempo que reclamaron celeridad en las investigaciones para identificar a los responsables y evitar que los hechos continúen repitiéndose.
La causa quedó en manos de la Comisaría Comunitaria Nº 55 de Icaño, mientras las autoridades avanzan con las averiguaciones correspondientes para esclarecer la denuncia y determinar posibles responsabilidades en el caso.