Un verdadero estado de psicosis se apoderó de la comunidad educativa a nivel nacional tras una ola de escalofriantes amenazas de tiroteos en múltiples escuelas de distintas provincias. Los aterradores mensajes anónimos forzaron un despliegue masivo de dispositivos de seguridad y la implementación de protocolos de emergencia para resguardar a los alumnos y docentes.
La alarma comenzó a sonar con fuerza tras la aparición de grafitis en el reconocido colegio Carlos Pellegrini de la Ciudad de Buenos Aires, donde dejaron escrito un mensaje letal en las paredes de la institución, advirtiendo sobre una masacre inminente. Ante esta situación, las autoridades removieron las pintadas y activaron la intervención de sus equipos técnicos.
"Esto va a ser una morgue"
Un episodio de idénticas y dramáticas características se replicó en el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, en Liniers. Allí, una explícita inscripción en el baño amenazó directamente a la comunidad estudiantil asegurando que el lugar terminaría convertido en una morgue. Los directivos denunciaron el caso a la Policía de forma inmediata, entregaron la puerta para peritajes criminalísticos y suspendieron las clases temporalmente.
La pista del reto viral
Frente a la simultaneidad de los casos, los Ministerios de Educación intensificaron la supervisión interna en todas las escuelas y solicitaron a las familias que dialoguen de urgencia con los menores para reportar cualquier comportamiento sospechoso.
Por su parte, las fuerzas de seguridad que intervienen en los múltiples expedientes confirmaron que esta ola de intimidaciones está directamente vinculada a un repudiable y peligroso reto originado en la plataforma TikTok. Las autoridades ya avanzan con el rastreo de los dispositivos y mantienen un estricto hermetismo sobre las identidades debido a la minoría de edad de los involucrados en las amenazas.