Una empleada pública de 27 años y residente en el barrio Islas Malvinas, de la Capital, se presentó en la Comisaría Nº 16 de la Mujer y la Familia y denunció a su concubino, al que acusó de haberla agredido y lesionado tras enojarse porque ella le pidió que cargara al hijo que tienen en común, al que estaba por bañar.
La mujer relató que su pedido puso violento al sujeto -también empleado público-, quien le dijo que no le diera órdenes, ya que ella no era nadie para hacerlo.
La joven fue a la habitación, el inculpado la siguió y, tras agarrarla del cuello, la arrojó hacia una cama, donde le aplicó varias cachetadas en el rostro.
La víctima le pidió que se fuera porque si no lo hacía llamaría a la Policía, pero el sujeto seguía insultándola.
Luego tomó algunas cosas y se fue en una moto. Ella pidió ayuda a una amiga y llamó a la Policía. Interviene la fiscal Lucía González Farías.