El martes a la tarde, cerca de las 19 horas, un menor se dirigió a buscar agua en el canal que se encuentra frente a la Escuela N° 1068 “Rompehielos Almirante Irízar”, en el barrio Campo Rosso de la ciudad de Añatuya, cuando fue atacado a golpes por dos hermanos de apellido Quiñones.
El chico volvió a su casa, les contó a sus padres lo que le había sucedido y de inmediato la pareja salió en búsqueda de los agresores.
Los interceptaron frente al cementerio municipal, les preguntaron por qué habían golpeado a su hijo y estos reaccionaron nuevamente con violencia: tomaron piedras y se las arrojaron al matrimonio, logrando impactar varios de esos proyectiles en el cuerpo del hombre, especialmente en su brazo derecho y en la espalda. Luego, los violentos se dieron a la fuga en dirección al barrio La Merced, donde los perdieron de vista.
Ante la policía, el hombre denunció a los Quiñones y reveló que no es la primera vez que pasan por situaciones de este tipo, ya que el conflicto con su hijo es de vieja data, por motivos que dijo desconocer.
Pidió que se tomen urgentes medidas debido a que los Quiñones son una familia muy conflictiva, por lo que teme por su integridad física y la de su familia.
La fiscal Alejandra Sobrero ordenó la "imposición de medidas" a los denunciados.