El Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero condenó en un juicio abreviado a siete policías y un comerciante por la sustracción y venta de cigarrillos de origen extranjero (Rodeo) que habían sido secuestrados durante dos procedimientos y fueron depositados en el predio del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 10 de Nueva Esperanza, departamento Pellegrini. El Dr. Federico Bothamley, quien actuó como Tribunal unipersonal, homologó el acuerdo al que habían llegado la Fiscalía Federal y las defensas de los imputados, quienes reconocieron ante el magistrado los delitos que les endilgaron.
En consecuencia, el magistrado condenó a los policías Dardo Macario Corbalán a la pena de 3 años de prisión por los delitos de falsedad ideológica de instrumento público y peculado de bienes, en concurso real, y por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal; a Hugo Alberto Corvalán a 2 años y 6 meses de prisión por falsedad ideológica de instrumento público, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal; a Mariano Wertel Diosques a 3 años de prisión por peculado de bienes y abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal; a Víctor Hugo Jaime a 1 año y 6 meses de prisión por encubrimiento por receptación. En todos los casos, las penas son de ejecución condicional; o sea, cumplirán la condena en libertad.
Asimismo, condenó a los uniformados Guido Martín Paz a la pena de 3 años de prisión por los delitos de peculado de bienes y abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal; y a Marcelo Esequiel Paz a 2 años y seis 6 meses de prisión de ejecución condicional por falsedad ideológica de instrumento público y abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal; a Carlos Sebastián Ruiz a 3 años de prisión por peculado de bienes y abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal. También en estos casos la pena fue de ejecución condicional.
En tanto, el camarista condenó al comerciante Mario David Vera, conocido como "Tucumano", a pagar una multa de tres millones de pesos por el delito de malversación culposa.
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Los condenados, a excepción de Vera, deberán cumplir reglas de conducta por el término de dos años, entre ellas abstenerse de usar estupefacientes o de abusar de bebidas alcohólicas.
Desaparecieron 625 atados en poco tiempo
Durante la audiencia se expuso que los cigarrillos fueron secuestrados en dos procedimientos. Uno fue realizado el 7 de febrero de 2020 en Quebracho Coto (Pellegrini), sobre la Ruta 4. Interceptaron una camioneta, en la que dos sujetos transportaban cajas con paquetes de cigarrillos Rodeo desde Orán, Salta, hacia Tucumán, aunque carecían de documentación. Durante la requisa, secuestraron mil atados de cigarrillos. Todo fue trasladado al depósito de la Comisaría Nº 32.
El otro operativo se concretó el 10 de marzo de 2020 en Rapelli, Pellegrini, sobre la Ruta 34. Interceptaron un automóvil con dos ocupantes, quienes transportaban cigarrillos de contrabando. Hallaron 11 cajas de cigarrillos que contenían 50 packs de 10 unidades cada uno, más otros packs acomodados en diferentes partes de los habitáculos del rodado, arrojando un total de 600 atados de cigarrillos. Esta carga también tuvo el mismo destino en la dependencia policial, desde donde comenzaron a ser sustraídos bajo la modalidad de "robo hormiga", en el que se involucraron varios uniformados.
Un inventario concretado el 31 de mayo de 2020 por las autoridades policiales determinó el faltante de 350 atados de cigarrillos del primer procedimiento y 275 del segundo. La investigación develó que cada atado se vendía en aquel momento por 500 pesos a particulares y comerciantes.
Reo manifestó que había una bolsa colgada en un árbol de donde sacaban los paquetes
La investigación reunió averiguaciones en la ciudad, especialmente entrevistas con comerciantes, lo manifestado por los involucrados y hasta testimonios de presos, con autorización de la Fiscalía y del juez de ejecución penal.
Uno de los reos expuso que a principios de marzo de 2020, en el fondo de la Comisaría Nº 32 había dos vehículos secuestrados porque habían transportado de manera ilegal cigarrillos y que un policía de esa dependencia, de apellido Diosques, le pidió 800 pesos para que le dé a "Kato" (Ruiz) para que le abra el candado del depósito donde estaban los secuestros. A la noche siguiente, junto a otro preso, vio que había una bolsa colgada afuera de la puerta de depósito. Cuando fueron a verla, notaron que guardaba cigarrillos. Este reo y otro tenían autorización para caminar por el patio e ir al baño. Indicó que vieron a Diosques dirigiéndose al depósito por la noche y regresar con un tacho cargado. Por otra parte, comentó que el subcomisario Guido Paz le pidió que lo ayudara a acomodar el depósito y que vio que había cajas de cigarrillos, algunas de las cuales estaban vacías.
En otra ocasión, el policía Diosques se acercó a las celdas y le dijo: "Tengo miedo que Castillo me mande al frente y más vale que no digas nada".
Por otra parte, este último detenido también brindó su testimonio y sostuvo que a él también lo dejaban estar en el patio durante el día y por la noche lo colocaban en el calabozo. En esa circunstancia, vio al cabo primero "Kato" Ruiz ingresar al comedor con una mochila.
El detenido recordó que le preguntó a "Kato" qué había hecho con los atados de cigarrillos. El funcionario policial le respondió que los había vendido, pero que le pagaban "poquito" y que "encima les tengo que dar a los otros". Frente a tal afirmación, el reo le dijo "que no haga eso" porque podía tener problemas, respondiéndole "Kato" que "tenía que recuperar los diez mil pesos que le había prestado al comisario Ibáñez".
Asimismo, relató que días después vio a otro policía de nombre Walter Diosques que sacó atados de cigarrillos del depósito, guardándolos en una bolsa de almacén.
Mencionó que ese mismo día, a horas de la noche, se dirigió a cercanías de la puerta del depósito para satisfacer sus necesidades fisiológicas porque el baño de los detenidos estaba ocupado, oportunidad en donde notó una bolsa colgada de una rama de un árbol. Se acercó y observó que en su interior había atados de cigarrillos, desde donde sacaban. Recordó que le dijo a los policías Vera y "Kato" sobre lo que Diosques hacía y el último afirmó: "Si le he dicho que no saque más".