Un comerciante local fue detenido ayer en un procedimiento encabezado por la fiscal Érika Leguizamón, de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, en una vivienda de calle Neuquén, del barrio Primera Junta de la capital santiagueña.
El hombre era investigado por "publicación, tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil", actividad que habría venido realizando al menos durante varios meses, pero en el allanamiento a su domicilio se detectó también un vivero de marihuana, perfectamente acondicionado.
En el inmueble fueron incautados diversos dispositivos, dinero y las plantas de cannabis. La pareja del comerciante también quedó "comprometida".
Se dio participación a Drogas Peligrosas y a la fiscalía de Narcomenudeo, en virtud de que había marihuana ya fraccionada para su presunta comercialización.
La causa por tenencia y distribución de pornografía infantil se inició tras una alerta internacional, al detectarse que desde dispositivos tecnológicos geolocalizados en la vivienda del comerciante se llevaba a cabo la aberrante actividad.