El conductor Nico Occhiato quedó envuelto en una causa judicial que se originó a partir de un problema doméstico y que derivó en una demanda millonaria por daños materiales.
El caso salió a la luz luego de que el abogado Mauricio D’Alessandro revelara detalles del expediente, que se inició tras una falla en una obra dentro de un edificio.
Según explicó, el inconveniente estaría vinculado a una filtración de agua con restos de cemento que, al no ser advertida a tiempo, provocó daños en varios vehículos estacionados en la zona.
A raíz de esta situación, una de las damnificadas decidió avanzar con una demanda que asciende a unos seis millones de pesos, apuntando no solo a los responsables de la obra, sino también a otros posibles involucrados.
Entre ellos figura el nombre de Occhiato, aunque su responsabilidad en el hecho fue puesta en duda por el propio letrado. “No habría sido culpable”, aseguró, al remarcar que el conductor no tendría relación directa con algunos de los elementos centrales del conflicto.
La causa también incluye a otros actores, como el arquitecto del proyecto y el propietario de un vehículo vinculado al episodio.
Por el momento, el conductor no realizó declaraciones públicas, mientras el caso continúa su curso en la Justicia.
El episodio generó repercusión no solo por el monto de la demanda, sino también por lo inusual del origen del conflicto, que comenzó como un desperfecto cotidiano y terminó escalando a un litigio de gran magnitud.