Este sábado 13 de junio a las 23 en el Bar Las Dos Lunas (Uriarte 302, La Banda), actuará “Enerio & El Triángulo de Fuego”. Y en un mano a mano revelador con Alfredo Enerio Lugones, el compositor y guitarrista rompió con el mito del “músico solitario” al desmenuzar las entrañas de su nuevo proyecto.
Lejos del aislamiento, el creador ponderó la cofradía de los músicos que lo custodian y el rol fundamental de su hermano en la producción, anticipando que el debut en suelo bandeño develará un cofre de obras inéditas que navegan sin complejos por el joropo, la chacarera, la guaracha y el rock, con la mira puesta en un inminente registro discográfico.
El mito del solista y la hermandad como trinchera
La transición desde los formatos tradicionales de dúo hacia una firma con nombre propio suele interpretarse en los pasillos de la prensa como un salto individualista. Sin embargo, Enerio desarma esa categoría con una sonrisa y una profunda calidez humana. “Lo de solista es un decir, jeje”, confiesa el músico, desmitificando la supuesta soledad del creador.
“Uno nunca está solo en un proyecto artístico. De hecho, mi hermano me ayuda a producir algunas canciones y vengo acompañado de hermosos compañeros y compañeras; estoy muy contento por eso”, destaca con gratitud.
Esta red de contención es la que sostiene la arquitectura instrumental del “Triángulo de Fuego”, donde el violín de Dante Gerez, el entramado afroperuano y criollo de Maxi Toledo en cajón y bombo, y la riqueza tímbrica de Fernanda Falco en congas y bongó, actúan como un solo organismo viviente. La propuesta, nacida para quebrar la monotonía de los circuitos comerciales, encuentra en el apoyo familiar y grupal el combustible necesario para encarar un salto de fe creativa.
Un oleaje de géneros con la mirada en las plataformas digitales
Al indagar sobre la materia prima que poblará el escenario bandeño, el compositor revela que la fecha funcionará como una suerte de alambique para composiciones que demandaban salir al ruedo. “Se van a encontrar con muchas obras nuevas que han estado esperando este momento de salir a la luz y llegar a los corazones de la gente”, anticipa. Lo singular de este arsenal de canciones inéditas radica en la elasticidad de sus fronteras estéticas: el grupo no teme mixturar la síncopa del joropo venezolano con el pulso nativo de la chacarera, el latido de la guaracha santiagueña o la crudeza del rock versionado bajo una óptica identitaria y propia.
Este despliegue de libertad interpretativa —que contará además con la complicidad generacional de Ale Carabajal, Martín Ábalos, Migui Cáceres y la potencia percusiva de La Reper— es el prólogo inevitable de un desembarco en los estudios de grabación. Ante la consulta sobre el futuro de estas composiciones, Enerio no titubea en proyectar un soporte físico o digital en el horizonte cercano del invierno de 2026: “Sí, esto lleva inevitablemente a poder plasmar un material en el corto plazo. Pero, por lo pronto, disfrutamos al máximo de esta presentación”. La Banda se prepara así para acunar un puñado de canciones dispuestas a ganar la calle y el tiempo.