Un hecho tan insólito como cotidiano se volvió viral durante el fin de semana largo. En redes sociales comenzó a circular la captura de una conversación entre un repartidor y un cliente, luego de que este último realizara un pedido con una lista tan extensa como llamativa: incluía productos para el hogar, frutas, lácteos y, sobre todo, 24 botellas de agua mineral sin gas.
Al recibir el pedido, el delivery decidió confrontarlo por la imposibilidad de trasladar semejante cantidad en moto. El diálogo, que terminó haciéndose público, se desarrolló de la siguiente manera:
Delivery: Hola, escuchame, no puede nadie llevar 24 aguas.
Hombre: ¿Y qué hago?
Delivery: Principalmente no pedir 24 aguas.
Hombre: ¿Perdón?
Delivery: Si querés, pedite un Uber que te haga el envío y yo te hago la segunda con lo demás.
Hombre: Pero no es mi responsabilidad hacer esa gestión.
Delivery: Yo tengo una moto, no un camión.
Hombre: Entiendo, pero no es mi responsabilidad.
Delivery: Tu responsabilidad está en hacer un pedido acorde.
Hombre: ¿Cómo es tu nombre?
Delivery: ¿En qué cabeza entra pedir 24 aguas?
El pedido original incluía:
– 24 botellas de agua mineral sin gas
– 1 hinojo
– 2 yogures griegos
– 3 sachets de leche descremada
– 6 bananas
– 4 pimientos rojos
– 4 limones
– 1 botella de jugo de limón
La captura de pantalla se viralizó en cuestión de segundos, generando un intenso debate sobre el uso del servicio de delivery y los límites razonables para quienes trabajan en moto o bicicleta.
Entre los comentarios, varios usuarios plantearon que las aplicaciones deberían establecer límites de peso o volumen para evitar que los repartidores carguen pedidos imposibles de transportar. Otros, en cambio, criticaron la actitud del delivery por su forma de responder, aunque reconocieron que la situación era insostenible.
El episodio, mitad cómico y mitad revelador, volvió a exponer las tensiones que existen entre consumidores y repartidores en plena era de las compras rápidas y a domicilio.