En un día marcado por la tristeza y la lucha, Nilda Gómez, mamá de Mariano Alexis Benítez, una de las 194 víctimas de la tragedia de Cromañón, compartió con Nuevo Diario su dolor y su incansable búsqueda de justicia.
“Mariano tenía 20 años cuando lo asesinaron en Cromañón. Fue con su amigo Gustavo, a pesar de que siempre eran un grupo más grande. Lo velamos a los dos, pero a Mariano lo encontramos con una marca de una zapatilla en el rostro y una mancha de alquitrán en la frente. Esas marcas quedaron grabadas en mi alma”, expresó Nilda con la voz quebrada por la emoción.
A pesar del dolor inmenso, Nilda encontró una forma de transformar el sufrimiento en lucha. Junto a otros familiares y sobrevivientes, se involucró en un proyecto educativo para concientizar a las nuevas generaciones sobre las consecuencias de la masacre. “Luego del largo juicio, con tanta evidencia, entendimos que debíamos hacer algo más. Por eso, creamos un taller que llevamos a todas las escuelas de Buenos Aires y a otras provincias.
Queremos que los jóvenes conozcan las causas de Cromañón, pero sobre todo que entiendan las consecuencias a través de nuestros testimonios”, afirmó.
Nilda; enfatizó la importancia de que los jóvenes no se limiten a buscar información en Wikipedia. “Las causas están allí, pero las consecuencias las pueden encontrar en nosotros, en los familiares y los sobrevivientes. Queremos que sepan lo que vivimos, lo que perdimos y lo que seguimos luchando por recuperar”, expresó con firmeza.
La tragedia de Cromañón dejó una herida profunda en la sociedad argentina. Sin embargo, gracias a la lucha incansable de personas como Nilda Gómez, la memoria de las víctimas se mantiene viva y se convierte en una herramienta para prevenir nuevas tragedias.
Lo que dejó uno de los hechos luctuosos y dolorosos de la historia argentina
A 20 años de la masacre, la búsqueda de justicia continúa. Nilda Gómez y otros familiares de las víctimas siguen exigiendo que se esclarezcan todos los hechos y que se tomen medidas para garantizar que una tragedia como esta nunca vuelva a ocurrir. Su testimonio es un llamado a la reflexión y a la acción, un recordatorio de que la lucha por la memoria y la justicia es un camino largo y difícil, pero no están solos.