Un episodio tan insólito como breve ocurrió en Kuwait, donde una pareja protagonizó uno de los matrimonios más fugaces de los que se tenga registro. Minutos después de firmar los documentos en el registro civil, la recién casada tropezó al salir del edificio. Lo que parecía un simple incidente se transformó en el detonante de una ruptura inmediata.
En lugar de ayudarla, el flamante esposo reaccionó entre burlas y la llamó “estúpida”, lo que provocó indignación y vergüenza en la mujer, que no estaba dispuesta a comenzar su vida marital con ese trato. Sin dudarlo, dio media vuelta, regresó al mostrador del registro y solicitó la anulación del matrimonio en ese mismo instante.
El episodio se volvió viral y generó debate en la región, destacándose como un ejemplo de cómo un gesto de desprecio puede desmoronar una relación incluso antes de que llegue a empezar.