El gesto consiste en cruzar los antebrazos a la altura de las muñecas formando una "X". Se trata de una señal oficial impulsada por la FIFA para denunciar presuntos actos de racismo o discriminación durante un partido. Al realizarla, jugadores, entrenadores o integrantes del cuerpo técnico pueden comunicar al árbitro que consideran que se produjo un episodio discriminatorio y solicitar la activación del protocolo correspondiente.
¿Cuándo fue incorporado por la FIFA?
La señal fue aprobada por la FIFA como parte de su estrategia global para fortalecer la lucha contra el racismo en el fútbol. Su implementación comenzó tras el 74.º Congreso de la FIFA y pasó a formar parte de las competencias organizadas por el organismo, con el objetivo de establecer un gesto universal que permita identificar rápidamente este tipo de situaciones en cualquier estadio del mundo.
¿Qué ocurre cuando se realiza el gesto?
Casos en los que ya se utilizó
Aunque se trata de una herramienta relativamente reciente, el gesto ya apareció en distintas competencias internacionales. Uno de los referentes de la lucha contra el racismo en el fútbol es Vinícius Júnior, quien fue víctima de reiterados episodios de discriminación durante su carrera en el fútbol europeo. Sus denuncias impulsaron un debate internacional y reforzaron la necesidad de implementar mecanismos más efectivos para combatir el racismo dentro y fuera de los estadios. Otro episodio que generó repercusión ocurrió durante un encuentro entre SL Benfica y Real Madrid CF, cuando una presunta expresión racista atribuida al argentino Gianluca Prestianni hacia Vinícius Júnior volvió a poner en el centro del debate la importancia de contar con protocolos claros para denunciar este tipo de conductas.
Más recientemente, durante el Mundial 2026, el entrenador de Egipto, Hossam Hassan, realizó el gesto frente al árbitro en el partido ante Argentina. La imagen tuvo amplia repercusión internacional y despertó la curiosidad de miles de espectadores, muchos de los cuales desconocían que la señal forma parte del protocolo oficial de la FIFA contra el racismo.
Estos antecedentes reflejan cómo el gesto comenzó a consolidarse como una herramienta de denuncia y concientización. Su objetivo es brindar a jugadores, entrenadores y árbitros un mecanismo claro y universal para actuar ante posibles episodios de discriminación y contribuir a que el fútbol sea un espacio cada vez más inclusivo y respetuoso.